{"id":1207,"date":"2011-07-03T14:40:43","date_gmt":"2011-07-03T17:40:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1207"},"modified":"2011-07-03T14:40:43","modified_gmt":"2011-07-03T17:40:43","slug":"un-presente-sin-pasado-ni-futuro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1207","title":{"rendered":"Un presente sin pasado ni futuro"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">Editorial de la revista Margen N\u00ba 61 (junio de 2011)<br \/>\nPor Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nVivir en el seno de una sociedad no es f\u00e1cil. Se trata de enfrentar el desaf\u00edo diario de relacionarse con los dem\u00e1s, en forma arm\u00f3nica, para lograr la satisfacci\u00f3n de las necesidades vitales y aspirar -en lo posible y de acuerdo a las propias caracter\u00edsticas y modos de pensar- al desarrollo de las potencialidades en un marco de respeto y justicia.<br \/>\nLa humanidad conoce, gracias a ese bien que es la <b>&#8220;memoria&#8221;<\/b>, las causas de los males sociales producidos a lo largo de la Historia. Nadie puede decir que es ignorante de ella, tal como ocurr\u00eda en tiempos en los que no hab\u00eda acceso libre a la educaci\u00f3n y los grupos dominantes manten\u00edan su poder en base al control sobre el conocimiento.<br \/>\nSin embargo, las \u00e9lites pol\u00edticas y econ\u00f3micas no se preocupan en estos d\u00edas por mantener el control sobre el pasado. Antes bien, se muestran empe\u00f1adas en generar un estado de pensamiento  generalizado en el que no existe pasado ni futuro. Para ello, construyen verdaderos laberintos en  los que encierran a los seres humanos, haciendoles creer que son ellos los verdaderos gestores de sus propios males. As\u00ed como un sofisma, sentencian que en un sistema democr\u00e1tico, mientras <b>&#8220;los gobernantes gobiernan mal o cometen actos de corrupci\u00f3n, la responsabilidad es en definitiva de quienes los eligen&#8221;<\/b>.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nCon la consolidaci\u00f3n de esta ecuaci\u00f3n se produce un abandono de las responsabilidades c\u00edvicas en el proceso suficentemente estudiado de las democracias delegativas. En ellas se confirman situaciones en las que el poder pol\u00edtico avasalla o neutraliza a las instituciones de control y se produce un vac\u00edo en el que recrudecen las rupturas de lazos sociales y de cooperaci\u00f3n, motivando a que la gente se encierre en un estado de alienaci\u00f3n o p\u00e9rdida del sentimiento de su propia identidad.<br \/>\nEl miedo paraliza. S\u00f3lo se rompe ese estado de inmovilismo ante dos instancias: cuando se recuperan los contactos sociales y se encuentran proyectos comunes de trabajo, educaci\u00f3n y amor, o cuando no se tiene ya nada que perder.<br \/>\nEn estos d\u00edas en que pa\u00edses europeos -integrantes del denominado, en forma peyorativa, como el grupo de los PIGS (cerdos): Portugal, Irlanda, Grecia y Espa\u00f1a- son obligados a aceptar las recetas neoliberales de ajustes en los presupuestos sociales, escuchamos a euf\u00f3ricos analistas comparar tal coyuntura con el proceso sufrido por pa\u00edses latinoamericanos durante los \u201890 y principios de siglo, aconsej\u00e1ndolos para que copien las pol\u00edticas que lograron frenar las crisis econ\u00f3micas en nuestras latitudes subdesarrolladas.<br \/>\nTales analistas se olvidan de la transferencia multimillonaria en dinero, recursos y bienes que se llev\u00f3 esa crisis y que nunca se recuper\u00f3. Hasta ahora, nadie les hizo devolver a los responsables -tampoco se les pidi\u00f3- todo aquello que le robaron a los pueblos.<br \/>\nEsas posiciones expresan un pensamiento malicioso que iguala el saqueo con la destrucci\u00f3n generada por una cat\u00e1strofe natural. Concluyen en que, as\u00ed como cuando se produce un terremoto quienes permanecen con vida agradecen por no haber muerto y se disponen a la reconstrucci\u00f3n, los latinoamericanos deber\u00edamos estar felices de que el saqueo se realice ahora en Europa.<br \/>\nPor otro lado, confirmando aquello de la memoria floja y la falta de lazos sociales y solidarios, mientras se suced\u00edan las crisis econ\u00f3micas en nuestros pa\u00edses subdesarrollados la mayor\u00eda de los europeos se mostraba exultante gastando a cuenta lo que derramaban de sus ganancias  las multinacionales, especialmente en Espa\u00f1a.<br \/>\nEsa falta de memoria y acci\u00f3n civica se verifica tambi\u00e9n en el orden dom\u00e9stico en la vida de nuestros pueblos. Son muchas y muchos quienes salen a la calle s\u00f3lo cuando la crisis los golpea con dureza y deben enfrentar, por ejemplo, la muerte violenta de sus propios hijos.<br \/>\nPor toda Latinoam\u00e9rica se suceden en forma recurrente marchas de grupos -m\u00e1s o menos numerosos- en reclamo de Justicia. Es que el otro lado de la crisis econ\u00f3mica ha sido el de la declaraci\u00f3n de guerra contra los ni\u00f1os y j\u00f3venes. Son ellos quienes m\u00e1s sufren la muerte por la violencia desatada en cada barrio, cada ciudad.<\/p>\n<p>Tomemos como ejemplo algunos casos en Argentina.<br \/>\nEste a\u00f1o, en una ciudad de la provincia de C\u00f3rdoba se realiz\u00f3 una marcha (no fue la primera) al cumplirse dos a\u00f1os de que un joven fuera atropellado por un conductor alcoholizado. El padre de la v\u00edctima implor\u00f3 para que <b><i>&#8220;la muerte de su hijo no fuera en vano, para que se apliquen los controles de alcoholemia y controles de transito en las madrugadas de los fines de semanas que son un verdadero descontrol&#8221;<\/i><\/b>.<\/p>\n<p>Durante una marcha en la que se ped\u00eda justicia por el asesinato de un joven en la ciudad de Paran\u00e1 -provincia de Santa Fe- en el a\u00f1o 2010 a la salida de un boliche, su hermana se dirigi\u00f3 especialmente a <b><i>&#8220;las autoridades para que no hagan o\u00eddo sordo de este pedido, porque detr\u00e1s del reclamo hay muchas familias que esperan que velen por sus derechos y que no quieren pasar esta situaci\u00f3n con sus hijos o sus familiares&#8221;<\/i><\/b>.<\/p>\n<p>En junio de 2010 se realiz\u00f3 una marcha en la localidad de General Alvear, provincia de Buenos Aires, en la que el pap\u00e1 de una menor abusada, con l\u00e1grimas en los ojos, expres\u00f3 que <b><i>&#8220;yo voy a luchar hasta que se haga justicia. Hoy me toc\u00f3 a m\u00ed, y no quiero que le pase m\u00e1s a nadie, es horrible lo que me est\u00e1 pasando, no se lo deseo a nadie&#8221;<\/i><\/b>.<\/p>\n<p>Ni\u00f1os y j\u00f3venes atropellados, v\u00edctimas de conductores irresponsables alcoholizados la mayor\u00eda de las veces. J\u00f3venes asesinados por miembros de las fuerzas de seguridad (polic\u00eda) en casos de gatillo f\u00e1cil. J\u00f3venes muertos en peleas o enfrentamientos callejeros. J\u00f3venes mujeres asesinadas por sus parejas. La juventud es el denominador com\u00fan que marca un crecimiento de la violencia y el quiebre profundo de los lazos sociales.<br \/>\nEn la mayor\u00eda de los casos de violencia, las v\u00edctimas son ni\u00f1os y j\u00f3venes. Y en casi todos, sus familiares abandonan su encierro para salir al espacio p\u00fablico de las calles y plazas y expresar que no quieren que le suceda a nadie m\u00e1s lo que les pas\u00f3 a ellos. Y esto ser\u00e1 as\u00ed hasta que a ese <b>&#8220;nadie m\u00e1s&#8221;<\/b>, tambi\u00e9n encerrado en este Estado de Alienaci\u00f3n, le ocurra -nos ocurra- lo mismo.<\/p>\n<p>Para que no nos pase o no nos vuelvan a pasar semejantes males, se hace necesario revisar en forma permanente todas las situaciones que aparecen como aisladas y son tomadas -las m\u00e1s de las veces- como accidentes en los que los perdedores son siempre los mismos.<\/p>\n<p>No esperemos que sea tarde para salir, romper el aislamiento y recuperar nuestros derechos.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Editorial de la revista Margen N\u00ba 61 (junio de 2011) Por Jos\u00e9 Luis Parra Vivir en el seno de una sociedad no es f\u00e1cil. 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