{"id":1252,"date":"2011-09-03T09:06:30","date_gmt":"2011-09-03T12:06:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1252"},"modified":"2011-09-03T09:06:30","modified_gmt":"2011-09-03T12:06:30","slug":"la-perdida-de-nuestros-bienes-mas-preciados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1252","title":{"rendered":"La p\u00e9rdida de nuestros bienes m\u00e1s preciados"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nEl sistema capitalista se gest\u00f3 a partir de la gran acumulaci\u00f3n de riquezas que obtuvieron los se\u00f1ores feudales en Europa, utilizando a los campesinos como mano de obra gratuita. El fin del feudalismo encontr\u00f3 a Inglaterra en el inicio de un largo proceso que finaliz\u00f3 con el predominio de aquellos ex se\u00f1ores feudales -devenidos en Lords, caballeros, burgueses capitalistas- sobre la monarqu\u00eda. Este proceso determin\u00f3 la creaci\u00f3n del sistema parlamentario como canal de expresi\u00f3n y control de esta nueva clase social emprendedora.<br \/>\nEl capitalismo incipiente encontr\u00f3 luego su posibilidad de desarrollo y expansi\u00f3n a partir de la conquista de Am\u00e9rica, que provey\u00f3 millones de toneladas de oro y plata para su consolidaci\u00f3n.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nEl uso de mano de obra esclava -ind\u00edgenas americanos y negros africanos- produjo un aumento explosivo de las ganancias y permiti\u00f3 a Inglaterra desarrollar su Revoluci\u00f3n Industrial. Con ella se profundiz\u00f3 el sistema de la divisi\u00f3n internacional del trabajo: los pa\u00edses dominados aportaban sus materias primas y consum\u00edan las manufacturas que produc\u00edan las potencias, especialmente Inglaterra.<br \/>\nAl respecto, nuestro Manuel Belgrano se\u00f1alaba en 1802: \u201ctodas las naciones cultas se esmeran en que sus materias primas no salgan de sus Estados a manufacturarse. Y todo su empe\u00f1o es conseguir no darles nuevas formas sino aun atraer las materias primas del extranjero para elaborarlas y despu\u00e9s venderlas\u201d.<br \/>\nPor su parte, el soci\u00f3logo brasile\u00f1o Darcy Ribeiro aport\u00f3 el siguiente an\u00e1lisis: \u201c&#8230;los pueblos de Am\u00e9rica Latina sufrieron el impacto de la revoluci\u00f3n industrial -como los dem\u00e1s pueblos atrasados- en condici\u00f3n de consumidores de los productos industrializados por otros, introducidos con la limitaci\u00f3n necesaria para hacer m\u00e1s eficaces sus econom\u00edas de productores de materias primas, y siempre con la preocupaci\u00f3n de mantenerlas dependientes\u201d.<br \/>\nDurante el per\u00edodo colonial se sostuvo esta relaci\u00f3n por la fuerza directa. A partir de los procesos de independencia surgieron dos modelos en pugna: el liberalismo que repet\u00eda la f\u00f3rmula de la monoproducci\u00f3n y divisi\u00f3n internacional del trabajo y el proteccionismo que intentaba frenar la injerencia de las potencias y planteaba la econom\u00eda a partir de un desarrollo aut\u00f3nomo.<br \/>\nLas luchas y guerras americanas durante el siglo XIX fueron muestra cabal de este proceso.<br \/>\nLa imposici\u00f3n del modelo liberal afect\u00f3 a toda Am\u00e9rica desde mediados del siglo XIX hasta el siglo XX.<br \/>\nOtra vez, nuevas luchas por una indepencia real marcaron el siglo XX. Hasta que en la d\u00e9cada del \u00b470 se plasm\u00f3 -con gran violencia- el triunfo del liberalismo y la desarticulaci\u00f3n, endeudamiento y p\u00e9rdida de soberan\u00eda de los Estados americanos.<br \/>\nSe destruyeron los sistemas de producci\u00f3n de base industrial y las potencias obligaron al desarrollo del conocido esquema de monoproducci\u00f3n de materias primas (granos, carne, petr\u00f3leo, minerales, etc.) y consumo de productos con alto valor agregado a partir del uso de las nuevas tecnolog\u00edas en su poder, especialmente en los campos de las comunicaciones y de la gen\u00e9tica.<br \/>\nJustamente con el uso de tecnolog\u00eda gen\u00e9tica, grandes empresas multinacionales -como Monsanto- tomaron genes de seres que \u201cincorporaron\u201d a otros, como la soja, el ma\u00edz o el algod\u00f3n. Y por un simple acto de patentamiento enmarcado en leyes de base capitalista, se apropiaron de esos elementos como si los hubiesen \u201ccreado\u201d cual Dioses. En nuestro pa\u00eds, pr\u00e1cticamente el 100 por ciento de la soja es transg\u00e9nica, sembrada en el 50 por ciento de la superficie agr\u00edcola.<br \/>\nDurante miles de a\u00f1os la humanidad desarroll\u00f3 un aprendizaje pragm\u00e1tico que modific\u00f3 la naturaleza de los vegetales. Esta estrecha relaci\u00f3n entre humanidad-plantas produjo la \u201crevoluci\u00f3n agraria o neol\u00edtica\u201d; constituy\u00f3 el paso del nomadismo al sedentarismo, la agrupaci\u00f3n en aldeas, la evoluci\u00f3n de los sistemas econ\u00f3micos y pol\u00edticos, es decir la transformaci\u00f3n profunda del ser humano. De all\u00ed el t\u00e9rmino \u201crevoluci\u00f3n\u201d.<br \/>\nLa domesticaci\u00f3n de los vegetales constituy\u00f3 la apropiaci\u00f3n de la naturaleza, modific\u00e1ndola para lograr un beneficio: la satisfacci\u00f3n de las necesidades b\u00e1sicas. En esa apropiaci\u00f3n participaron millones de seres humanos -nuestros antepasados- durante m\u00e1s de un mill\u00f3n de a\u00f1os, por lo que somos todos herederos de esos conocimientos y hechos culturales.<br \/>\nNo hace mucho tiempo -apenas unos 10.000 a\u00f1os- esa intervenci\u00f3n sobre la naturaleza produjo la transformaci\u00f3n m\u00e1s notable en la vida de la humanidad. Podemos decir entonces que los productos generados a partir de esa relaci\u00f3n naturaleza-ser humano no son propiedad de nadie en particular. Se trata de bienes de la humanidad. Una papa, un poroto, una manzana, son as\u00ed bienes de la humanidad.<br \/>\nCuando compramos una papa en un comercio, pagamos un precio determinado que se distribuye como ganancia entre el productor y los intermediarios (comerciantes mayoristas, minoristas, transportistas, etc).<br \/>\nEn realidad no estamos pagando por la papa en s\u00ed. Lo que se reconoce es el trabajo de producci\u00f3n, el de transporte y el de la comercializaci\u00f3n. Si dejamos nuestra papa -recientemente adquirida- en un lugar h\u00famedo, producir\u00e1 brotes que podremos plantar para producir nuestra propia planta de papa.<br \/>\nNi el productor que vendi\u00f3 esa papa originalmente, ni los intermediarios, tendr\u00e1n derechos sobre nuestras nuevas papas. Si bien herederas de las especies que se desarrollaron a partir del manejo humano en la antig\u00fcedad, se trata de otras papas. Esto era claro y estaba determinado -hasta ahora- por las leyes en vigencia en todo el mundo. Pero desde que se acepta el patentamiernto de especies manipuladas gen\u00e9ticamente, como la soja o el ma\u00edz, los productores est\u00e1n obligados a pagar por las semillas que compran, as\u00ed como por los granos separados en cada cosecha como nuevas semillas, en un grado de dependendencia permanente.<br \/>\nEl colmo del triunfo de este sistema -en esta nueva etapa de globalizaci\u00f3n- es el de la privatizaci\u00f3n y apropiaci\u00f3n de los bienes de la humanidad, al patentar como \u201coriginal\u201d lo que ya existe en la naturaleza.<br \/>\nPorque, a pesar de lo antedicho, millones de a\u00f1os de humanidad y desarrollo tecnol\u00f3gico \u201can\u00f3nimo\u201d no significan nada para las apetencias multinacionales, determinadas por ese mandato fundacional que es el de aumentar sus ganancias de cualquier modo sin medir las consecuencias.<br \/>\nEn nuestras propias narices nos han robado el ma\u00edz, la soja, el algod\u00f3n. Y vienen por m\u00e1s&#8230;.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Parra El sistema capitalista se gest\u00f3 a partir de la gran acumulaci\u00f3n de riquezas que obtuvieron los se\u00f1ores feudales en Europa, utilizando a los campesinos como mano de obra gratuita. 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