{"id":1291,"date":"2011-09-12T09:17:16","date_gmt":"2011-09-12T12:17:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1291"},"modified":"2011-09-12T09:17:16","modified_gmt":"2011-09-12T12:17:16","slug":"a-proposito-del-dia-del-maestro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1291","title":{"rendered":"A prop\u00f3sito del D\u00eda del Maestro"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nComo todos los a\u00f1os para setiembre (mes de su muerte), los argentinos sufrimos otra bocanada de sarmientismo, toda vez que se conmemora en su honor el D\u00eda del Maestro. Todos los lugares comunes de la educaci\u00f3n est\u00e1n signados por este \u201cpadre intelectual\u201d de la patria colonizada. Existen numerosas excelentes obras y estudios de historiadores y educadores revisionistas que desenmascararon su figura desde su m\u00e1s tierna infancia, demostrando su car\u00e1cter fabulero, su tendencia a la mentira, su sed de violencia hacia los habitantes de nuestro pa\u00eds para consolidar la dominaci\u00f3n de las potencias y principalmente sus teor\u00edas y escritos publicitarios que sirvieron para construir la filosof\u00eda de la dominaci\u00f3n.<br \/>\nSin embargo, con  la consolidaci\u00f3n de lo que conocemos como globalizaci\u00f3n y la \u201cmuerte de las ideolog\u00edas\u201d. poco queda en pie de los estudios del revisionismo hist\u00f3rico en las conciencias argentinas. La derrota de los intentos setentistas produjo el retorno a los viejos conceptos escolares, donde nada debe ponerse en duda y todo es un cuentito feliz para consumo de los ciudadanos de Jard\u00edn de Infantes, parafraseando a Mar\u00eda Elena Walsh.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<p><P ALIGN=RIGHT STYLE=\"margin-left: 3.75cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: normal\"><br \/>\n\u201c<FONT FACE=\"Arial, sans-serif\"><FONT SIZE=2><I>Si los pobres de<br \/>\nlos hospitales, de los asilos de mendigos y de las casas de hu\u00e9rfanos<br \/>\nse han de morir, que se mueran; porque el Estado no tiene alma. El<br \/>\nmendigo es un insecto, como la hormiga. Recoge los desperdicios. De<br \/>\nmanera que es \u00fatil sin necesidad de que se le d\u00e9 dinero. \u00bfQu\u00e9<br \/>\nimporta que el Estado deje morir al que no puede vivir por sus<br \/>\ndefectos? Los hu\u00e9rfanos son los \u00faltimos seres de la sociedad, hijos<br \/>\nde padres viciosos, no se les debe dar m\u00e1s que de comer\u201d<\/I><\/FONT><\/FONT><br \/>\n<P ALIGN=RIGHT STYLE=\"margin-left: 3.75cm; margin-bottom: 0cm; font-weight: normal\"><br \/>\n<FONT FACE=\"Arial, sans-serif\"><FONT SIZE=2><I>Del discurso de<br \/>\n<B>Domingo Faustino Sarmiento<\/B> en el Senado de la Provincia de<br \/>\nBuenos Aires, 13 de diciembre de 1859.<\/I><\/FONT><\/FONT><\/p>\n<p><\/p>\n<p>\n<font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">La actuaci\u00f3n de los pr\u00f3ceres y la formaci\u00f3n de la Argentina moderna es tan light como lo son las nuevas formas de vida, tan poco nuestras que ni siquiera aceptan una definici\u00f3n aut\u00f3ctona. No son muchos los pol\u00edticos, docentes, comunicadores sociales, mam\u00e1s y pap\u00e1s, que se atreven a continuar las revisiones de los Scalabrini Ortiz, Jauretche, Ortega Pe\u00f1a, quienes siguen tan silenciados como lo fueron en su \u00e9poca.<\/p>\n<p>La frase sarmientina<b> \u201cno trate de economizar sangre de gauchos\u201d <\/b>(en Carta a Bartolom\u00e9 Mitre) hoy no alarmar\u00eda a nadie.<br \/>\nHasta los actores sociales m\u00e1s \u201cprogresistas\u201c temen enfrentar al sistema y encuentran una salida elegante para no criticar a Sarmiento, por aquello de la ideolog\u00eda \u201clight\u201d. Entonces muestran al \u201cpr\u00f3cer\u201d como una figura muy discutida, pero se encargan de resaltar su \u201cprosa y vocaci\u00f3n por la educaci\u00f3n\u201d como aspectos positivos.<\/p>\n<p>Sarmiento cre\u00f3 la primera Escuela Normal que prepar\u00f3 maestras; introdujo docentes de Estados Unidos; fund\u00f3 escuelas, etc. As\u00ed visto, lo de Sarmiento se muestra como de avanzada excelencia. Pero en realidad, el \u201cgran maestro sanjuanino\u201d pretendi\u00f3 trasplantar lo anglosaj\u00f3n en su pa\u00eds, para lo cual hab\u00eda que \u201ceducar-moldear\u201d a las nuevas generaciones. Aquellos que no se adaptaran, deber\u00edan ser aniquilados.<br \/>\nPor ello, perge\u00f1\u00f3 ideas como esta:<i><b> \u201cLas salas de asilo tienden m\u00e1s a preparar la educaci\u00f3n moral del ni\u00f1o que a su instrucci\u00f3n.. La edad de los alumnos de estos establecimientos no ha de pasar de siete a\u00f1os ni bajar de dos. Su objeto es modificar los vicios del car\u00e1cter, disciplinar la inteligencia para prepararla a la instrucci\u00f3n y empezar a formar h\u00e1bitos de trabajo, de atenci\u00f3n, de orden y de sumisi\u00f3n voluntaria.\u201d<\/b><\/i><\/p>\n<p>Pocos son los que se animan a poner en duda la capacidad pedag\u00f3gica del Gran sanjuanino. Domingo Faustino Sarmiento pas\u00f3 al m\u00e1rmol principalmente por sus &#8220;ideas educativas y su acci\u00f3n educadora&#8221;. En realidad esta es otra falacia. Lo que Sarmiento trajo al pa\u00eds fueron modelos vistos y copiados en sus viajes. Incluso, algunos de ellos los expuso literalmente en sus escritos, como un intento de aporte a una sociedad que pretend\u00eda cimentar.<br \/>\nNunca realiz\u00f3 la cr\u00edtica de esos modelos. No lo hizo porque no era profesional de la educaci\u00f3n, ni lo quer\u00eda ser. \u00c9l se propuso demostrar los valores de la &#8220;civilizaci\u00f3n y c\u00f3mo lograrlos&#8221;. Sus escritos son de discurso ideol\u00f3gico y cuando se refiere a la educaci\u00f3n lo hace como herramienta que se deb\u00eda utilizar y perfeccionar para alcanzar los fines que desarroll\u00f3 con acabada minuciosidad en su imponente &#8220;Facundo o civilizaci\u00f3n y barbarie&#8221;.<br \/>\nComo se\u00f1ala Pedro De Paoli, <i><b>&#8220;Sarmiento sabe que Facundo no era como \u00e9l lo describe. Y \u00e9l mismo lo manifiesta en la carta al General Paz, cuando le remite un ejemplar del libro&#8230;.\u201d  En esta carta, el mismo Sarmiento confirma que lo ha \u201cescrito con el objeto de favorecer la revoluci\u00f3n y preparar los esp\u00edritus. Obra improvisada, llena por necesidad de inexactitudes, a designio a veces, no tiene otra importancia que la de ser uno de los tantos medios tocados para ayudar a destruir un gobierno absurdo y preparar el camino a otro nuevo\u201d <\/b><\/i><br \/>\nDe all\u00ed que De Paoli afirme que <b><i>\u201cSarmiento confiesa que su libro es una obra improvisada, llena de inexactitudes puestas a designio a veces&#8230;, que deforma la verdad, que miente. Y este es el hombre que despu\u00e9s de muerto, sus contempor\u00e1neos y las generaciones sucesivas han erigido en el s\u00edmbolo del aula, en el maestro de maestros; el pr\u00f3cer civil por antonomasia&#8230;&#8221;<br \/>\nSarmiento no analiz\u00f3 m\u00e9todos educativos sino las razones para su utilizaci\u00f3n. Se deb\u00eda moldear a las nuevas generaciones de habitantes, trasladando usos y costumbres para domesticar a las masas &#8220;atrasadas e in\u00fatiles&#8221;: &#8220;Es necesario hacer del pobre gaucho un hombre \u00fatil a la sociedad&#8221;<\/i><\/b>.<br \/>\nPero&#8230; \u00bfqu\u00e9 hacer con los b\u00e1rbaros que no se dejaban tentar con las bondades de ese sistema? Lo plante\u00f3 en carta a Mitre: <b><i>&#8220;No trate de economizar sangre de gauchos&#8230; Este es un abono que es preciso hacer \u00fatil al pa\u00eds. La sangre es lo \u00fanico que tienen de humanos&#8230;&#8221;<\/i><\/b><br \/>\nTambi\u00e9n se dice -como al pasar- que Sarmiento propugnaba una escuela democr\u00e1tica, abierta a todos los sectores, que reuniera a ricos y pobres y que diera posibilidades a estos \u00faltimos.<br \/>\nQuienes usan esta argumentaci\u00f3n deber\u00edan analizar ideol\u00f3gicamente el sentido que Sarmiento daba a la democracia para la educaci\u00f3n. Sarmiento -como exponente y publicista de la clase triunfadora en 1852- no promocionaba un sistema educativo sino que pretend\u00eda un sistema represivo desde donde controlar a los &#8220;b\u00e1rbaros&#8221;, detectar y marginar a los peligrosos y &#8220;cambiar&#8221; a los vencidos. Para ello, la educaci\u00f3n deber\u00eda ser obligatoria y estar en manos de las &#8220;clases decentes&#8221;. Al respecto, Sarmiento dec\u00eda que<b><i> &#8220;la clase decente forma la democracia, ella gobierna y ella legisla&#8221;.<\/i><\/b> Por clase decente se entend\u00eda a quienes hab\u00edan copado el Estado en 1852 derrocando a Rosas.<br \/>\nPara Sarmiento, la educaci\u00f3n nunca podr\u00eda ser democr\u00e1tica ni deber\u00eda educar por igual a ricos y pobres, sino que estar\u00eda dise\u00f1ada para convalidar como \u00fanica cultura v\u00e1lida a la de las clases dominantes e igualar a gauchos e inmigrantes en el marco de los par\u00e1metros de la pol\u00edtica impuesta y la nacionalidad inventada.<br \/>\nIgualar, homogeneizar, controlar. Se trataba de preparar un nuevo tipo de ciudadano para acomodarlo a las nuevas formas de producci\u00f3n, luego de la apertura econ\u00f3mica y la alineaci\u00f3n de Argentina al colonialismo ingl\u00e9s. Como se\u00f1ala De Paoli, <b><i>\u201c&#8230;Sarmiento influye en la formaci\u00f3n de la conciencia nacional, cuya base y esencia al mismo tiempo es el complejo de inferioridad de lo argentino frente a lo for\u00e1neo, sobre todo norteamericano e ingl\u00e9s&#8230;\u201d<\/i><\/b><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Parra Como todos los a\u00f1os para setiembre (mes de su muerte), los argentinos sufrimos otra bocanada de sarmientismo, toda vez que se conmemora en su honor el D\u00eda del Maestro. Todos los lugares comunes de la educaci\u00f3n est\u00e1n signados por este \u201cpadre intelectual\u201d de la patria colonizada. 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