{"id":1308,"date":"2011-09-26T07:56:31","date_gmt":"2011-09-26T10:56:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1308"},"modified":"2011-09-26T07:56:31","modified_gmt":"2011-09-26T10:56:31","slug":"el-vaiven-de-los-discursos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1308","title":{"rendered":"El vaiv\u00e9n de los discursos"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Silvana Rodr\u00edguez<br \/>\nMucha informaci\u00f3n es la que circula y mucho mayor, en relaci\u00f3n con otros tiempos, es el acceso a esa informaci\u00f3n.  En este sentido, se observan discursos que var\u00edan desde el fallido intento de trasmitir informaci\u00f3n neutral hasta la m\u00e1s extrema manifestaci\u00f3n de opini\u00f3n moral.<br \/>\nM\u00e1s all\u00e1 de los cambios en el acceso a la informaci\u00f3n, lo que  permanece intacta es la selecci\u00f3n intencionada de informaci\u00f3n y el modo de trasmitirla seg\u00fan los intereses que se pongan en juego en ello. Y esta cuesti\u00f3n resurge o se hace m\u00e1s notoria  aun,  en lo que respecta al tema de la tan mentada \u201cinseguridad\u201d.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nNo importa de quien se trate,  ni de cuanta informaci\u00f3n se tenga y menos aun si es fundamentada, constatada\u2026todo sirve si  suma para reforzar la paranoia del miedo, la segura inseguridad, el aislamiento, el castigo, la revaloraci\u00f3n  del paradigma punitivo.<\/p>\n<p>Es temerosa y temeraria la facilidad con la que se asocian delitos, personas, se condena, se sanciona\u2026 es terrible la liviandad con la que se tratan y  se creen resueltas problem\u00e1ticas sociales, claro que sin concebirlas como tales y con una \u00fanica forma de resoluci\u00f3n: encierro y castigo, \u201cataque\u201d a lo aparente.<\/p>\n<p>Las im\u00e1genes, las palabras, las opiniones, la construcci\u00f3n del dato basada s\u00f3lo en el sensacionalismo y la pr\u00e1ctica moralizante\u2026la moral como eje y los derechos para unos y los deberes para otros,  y una y otra vez, el refuerzo a \u201cla mano dura\u201d como LA opci\u00f3n&#8230;el bombardeo medi\u00e1tico, las reales  pero redimensionadas situaciones de violencia existentes y el miedo como factor com\u00fan de defensa y ataque.<\/p>\n<p>Y, como si eso fuera poco, es tambi\u00e9n sumamente preocupante, como esas formas de mirar, esos modos de nominar se filtran e infiltran en quienes deber\u00edan poder tener una mirada diferente, en quienes deben aportar alguna herramienta para tener una lectura fundada de los problemas, la construcci\u00f3n que se hacen de ellos y  las posibles soluciones\u2026<\/p>\n<p> Y m\u00e1s desesperante aun, es la posibilidad de naturalizar y actuar desde ese paradigma que se pretende imponer\u2026es la trampa de entramparnos\u2026<\/p>\n<p align=\"right\"><i>\u201c\u2026A partir del momento en que la palabra, incluso no pronunciada, abre una primera brecha, el mundo y los dem\u00e1s se infiltran de todas partes, la conciencia est\u00e1 inundada  por el torrente de las significaciones, que viene por decirlo as\u00ed, no del exterior sino del interior. No es sino el mundo como puede pensarse el mundo.  A partir del momento en que el pensamiento es pensamiento  de algo, resurge el contenido, no s\u00f3lo en lo que est\u00e1 por pensar, sino en aquello por lo que es pensado\u201d. <\/i><\/p>\n<p align=\"right\"><b><i>[Castoriadis, 2003: 180.]<\/i><\/b> <\/p>\n<p><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Silvana Rodr\u00edguez Mucha informaci\u00f3n es la que circula y mucho mayor, en relaci\u00f3n con otros tiempos, es el acceso a esa informaci\u00f3n. En este sentido, se observan discursos que var\u00edan desde el fallido intento de trasmitir informaci\u00f3n neutral hasta la m\u00e1s extrema manifestaci\u00f3n de opini\u00f3n moral. 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