{"id":1606,"date":"2012-10-18T11:12:35","date_gmt":"2012-10-18T14:12:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1606"},"modified":"2012-10-18T11:12:35","modified_gmt":"2012-10-18T14:12:35","slug":"octubre-paradojas-y-miserias-para-el-nuevo-continente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1606","title":{"rendered":"Octubre: paradojas y miserias para el \u201cnuevo continente\u201d"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Carlos Solero<br \/>\nExisten coincidencias entre el proceso civilizatorio de Am\u00e9rica y la actual represi\u00f3n de las manifestaciones sociales.<br \/>\nEn una disertaci\u00f3n con motivo del llamado V Centenario, la arque\u00f3loga In\u00e9s Maldonado explicaba algo que vale la pena no olvidar: <i>\u201cEl descubrimiento de lo que hoy se llama Am\u00e9rica se dio hace m\u00e1s de cuarenta mil a\u00f1os, cuando un grupo de mujeres y hombres cruzaron el Estrecho de Bering congelado y entonces con algo similar a un puente natural\u201d<\/i>. Este singular acontecimiento, que permiti\u00f3 a un pu\u00f1ado de seres humanos en tiempos lejanos pasar de una latitud a otra, se expandi\u00f3 hacia el sur hasta llegar a La Tierra del Fuego. Esta cuesti\u00f3n deja de lado los relatos de las supuestas haza\u00f1as de claro talante euroc\u00e9ntrico para mostrar lo que siempre ocurri\u00f3 y ocurre: la migraci\u00f3n de personas por el planeta Tierra en la b\u00fasqueda de alimentos y refugio de asedios m\u00e1s diversos.<br \/>\nEl mes de octubre es paradigm\u00e1tico en ese sentido ya que fue en ese per\u00edodo de 1492 cuando la expedici\u00f3n colombina arrib\u00f3 a las costas de \u201cAby Yala\u201d.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nCabe recordar que as\u00ed se denominaba a estas tierras luego bautizadas como Am\u00e9rica. En ese mes se inici\u00f3 la devastaci\u00f3n de Las Indias Occidentales, el saqueo en nombre de la \u201ccivilizaci\u00f3n de las espadas y las cruces\u201d, perpetr\u00e1ndose un etnocidio cuyas marcas aun perduran. En su c\u00e9lebre libro Las venas abiertas de Am\u00e9rica Latina, Eduardo Galeano describe con detalle la persistencia de las campa\u00f1as de sometimiento a las poblaciones ya establecidas en estas latitudes. Durante el per\u00edodo de la conquista y colonizaci\u00f3n de la corona de Castilla 500 mil toneladas de oro y plata cruzaron el oc\u00e9ano Atl\u00e1ntico, derrotados los Imperios Inca y Azteca por las tropas de Pizarro y Cort\u00e9s. Ese oro reviste desde hace siglos catedrales europeas, la biblioteca papal vaticana. Tambi\u00e9n reposa en las arcas de bancos holandeses, belgas y alemanes, al igual que el tesoro de Mosc\u00fa luego de la guerra civil espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Los discursos de los que prepararon el terreno para el establecimiento del saqueo y el etnocidio se ocuparon de descalificar y estigmatizar a los pobladores m\u00e1s antiguos del continente acusados de las pr\u00e1cticas m\u00e1s atroces que justificaban, seg\u00fan esa perspectiva, la dureza y el maltrato.<br \/>\nAdem\u00e1s, corresponde se\u00f1alar la aberrante pr\u00e1ctica del tr\u00e1fico de personas desde \u00c1frica, sometidas a la esclavitud. Cientos y miles fueron tomados prisioneros, comprados y vendidos. Esta aberrante empresa fue la fuente de acumulaci\u00f3n originaria de capital de poderosas familias que aun contin\u00faan rigiendo la econom\u00eda y la pol\u00edtica de los pa\u00edses centrales. La esclavitud, fundamentada teol\u00f3gicamente, tuvo finalizaci\u00f3n formal en estas tierras reci\u00e9n en 1853, luego de la Batalla de Caseros y en Estados Unidos luego del triunfo del norte abolicionista encabezado por Abraham Lincoln. Cabe tambi\u00e9n recordar que en el siglo XVIII fueron los esclavos rebeldes e insumisos de Hait\u00ed los que enfrentaron al imperio franc\u00e9s.<\/p>\n<p><b>Sorpresa y desd\u00e9n<\/b><br \/>\nLos l\u00edderes de las potencias occidentales se muestran en el presente sorprendidos frente a la furia que peri\u00f3dicamente se desata en los pa\u00edses de la periferia del capitalismo cuando las multitudes reaccionan en manifestaciones callejeras. Con hipocres\u00eda se sorprenden como los guerreros hispanos del siglo XV y los frailes que discut\u00edan acerca de la posesi\u00f3n o no de alma de los ind\u00edgenas. Acaso porque la expoliaci\u00f3n y el maltrato forman parte de las pol\u00edticas coloniales e imperiales desde entonces hasta el presente. Estas miradas siempre de soslayo hacia las v\u00edctimas del escarnio son, seg\u00fan estos relatos, respondidas con la incomprensi\u00f3n y la irracionalidad de estos \u201cex\u00f3ticos territorios\u201d, que se manifiesta hacia los conquistadores y sus mandatarios.<\/p>\n<p>Pero los conquistadores, tecn\u00f3cratas y banqueros nunca estuvieron solos. Cuentan con que las reinantes elites locales hacen la tarea cotidiana de disciplinar y castigar. Para eso env\u00edan las misiones de instructores y est\u00e1n dispuestos a proveer de los instrumentos de disuasi\u00f3n, control y aniquilaci\u00f3n. Poseen una amplia variedad de recursos que van desde campa\u00f1as de propaganda ideol\u00f3gica, la manipulaci\u00f3n informativa hasta armamento para conflictos de baja y mediana intensidad. Las elites vern\u00e1culas asociadas son las que gozan de los privilegios a expensas del sometimiento, control y dominaci\u00f3n de las masas puestas a raya y humilladas.<br \/>\n<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Solero Existen coincidencias entre el proceso civilizatorio de Am\u00e9rica y la actual represi\u00f3n de las manifestaciones sociales. 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