{"id":1856,"date":"2013-11-08T19:48:20","date_gmt":"2013-11-08T22:48:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1856"},"modified":"2013-11-08T19:48:20","modified_gmt":"2013-11-08T22:48:20","slug":"sociedad-y-ambiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1856","title":{"rendered":"Sociedad y ambiente"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nEn la actualidad, la agenda mundial tiene diversos temas que no son evaluados con la misma consideraci\u00f3n por los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Las guerras -por el manejo de los recursos naturales, causas pol\u00edticas y religiosas o el terrorismo- ocupan a millones de hombres y cifras extraordinarias de dinero. La destrucci\u00f3n de bosques, el uso creciente de agroqu\u00edmicos, el hacinamiento en las mega ciudades, la contaminaci\u00f3n de la atm\u00f3sfera, del agua en los continentes y mares, el cambio clim\u00e1tico y la seguridad alimentaria; est\u00e1n lejos de las decisiones gubernamentales.<br \/>\nPodemos hacer un repaso por dos modelos de producci\u00f3n y obtenci\u00f3n de alimentos y recursos a lo largo de la Historia: uno respetuoso de la naturaleza y otro agresivo y destructor.<br \/>\nEn algunos casos, la destrucci\u00f3n de los ecosistemas se produjo por ignorancia o falta de desarrollo cient\u00edfico y tecnol\u00f3gico. En otros casos fue por decisi\u00f3n de los grupos de poder.<br \/>\n <!--more--><br \/>\nHace m\u00e1s de 6.000 a\u00f1os, en el actual territorio de Siria (Tell Kuran) se utilizaba la pr\u00e1ctica de arrear animales (gacelas) a recintos en los que se produc\u00eda una matanza a gran escala, lo que ha quedado de manifiesto por el hallazgo de miles de huesos, entre ellos los de individuos de escasos meses de vida.<br \/>\nSe trata de uno de los primeros casos documentados de exterminio en masa que determin\u00f3 un desastre ecol\u00f3gico de envergadura.<\/p>\n<p>Otro caso de mal manejo del uso del suelo lo encontramos en diversas regiones del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>En el siglo VII AC los griegos no tuvieron respuestas para el aumento de la poblaci\u00f3n en el marco de un sistema pol\u00edtico de concentraci\u00f3n de la riqueza por parte de los \u201ceup\u00e1tridas\u201d (nobles terratenientes).<br \/>\nEn Atenas, por ejemplo, la vegetaci\u00f3n original de las laderas de las colinas fue arrasada, tanto que el propio Sol\u00f3n (poeta y legislador ateniense considerado uno de los sabios de Grecia) se expres\u00f3 a favor de <b>prohibir el cultivo en las pendientes por la cantidad de suelo que se estaba perdiendo.<\/b><\/p>\n<p>Los griegos sab\u00edan muy bien c\u00f3mo conservar el suelo con el uso de abono o construir terrazas para evitar la erosi\u00f3n de las colinas. En este caso no se trat\u00f3 de falta de conocimiento sino de la consecuencia de la pol\u00edtica de explotaci\u00f3n impuesta por el grupo hegem\u00f3nico.<br \/>\nSobre el efecto de la destrucci\u00f3n ambiental cabe recordar el conocido texto de Plat\u00f3n en su di\u00e1logo <b>Critias o la Atl\u00e1ntida (Di\u00e1logos dogm\u00e1ticos)<\/b>, <i>\u201d&#8230;nuestro pa\u00eds, comparado con lo que era, se parece a un cuerpo demacrado por la enfermedad; escurri\u00e9ndose por todas partes la tierra vegetal y fecunda, s\u00f3lo nos qued\u00f3 un cuerpo descarnado.<br \/>\nPero antes el \u00c1tica, cuyo suelo no habia experimentado ninguna alteraci\u00f3n, tenia por monta\u00f1as altas colinas; las llanuras, que llamamos ahora campos de Felleo, estaban cubiertas de una tierra abundante y f\u00e9rtil; los montes estaban llenos de sombr\u00edos bosques, de los que a\u00fan aparecen visibles rastros. Las monta\u00f1as, donde s\u00f3lo las abejas encuentran hoy su alimento, en un tiempo no muy lejano estaban cubiertas de \u00e1rboles poderosos, que se cortaban para levantar vast\u00edsimas construcciones, muchas de las cuales est\u00e1n a\u00fan en pie. Encontr\u00e1banse tambi\u00e9n all\u00ed \u00e1rboles frutales de mucha elevaci\u00f3n y extensos pastos para los ganados. Las lluvias, que se alcanzaban de J\u00fapiter cada a\u00f1o, no se perd\u00edan sin utilidad, corriendo de la tierra est\u00e9ril al mar; por el contrario, la tierra, despu\u00e9s que venian a ella abundantemente, las conservaba en su seno, las tenia en reserva entre capas de arcilla; las dejaba correr desde las alturas a los valles, y se ve\u00edan por todas partes miles de fuentes, de r\u00edos y de cauces de agua\u201d.<\/i><\/p>\n<p>La Historia de Roma tambi\u00e9n est\u00e1 marcada por la destrucci\u00f3n ambiental. 300 a\u00f1os antes de Cristo, Italia contaba con grandes extensiones boscosas. La necesidad de tierras de labranza y sobre todo de madera para la construcci\u00f3n, provoc\u00f3 una acelerada desforestaci\u00f3n.<br \/>\nDurante varios siglos los romanos se sostuvieron gracias al aporte de materias primas provenientes del saqueo de las regiones conquistadas por su ej\u00e9rcito.<\/p>\n<p>Como se\u00f1al\u00f3 John Perlin en Historia de los bosques, <i>\u201cLos emperadores posteriores eran conscientes de la afici\u00f3n de los romanos a los ba\u00f1os y construyeron m\u00e1s \u00a1hasta sobrepasar los novecientos! El mayor de todos con capacidad para dos mil personas. Pero hab\u00eda que calentar el agua al gusto de los ba\u00f1istas. El apaciguamiento de los \u00e1nimos de la poblaci\u00f3n era la primera preocupaci\u00f3n de las autoridades, dispuestas a todo con tal de asegurar la disponibilidad de combustible en los ba\u00f1os. Por ejemplo, en el siglo III el emperador Severo Alejandro tal\u00f3 bosques enteros para suministrar combustible a los ba\u00f1os\u201d. <\/i><\/p>\n<p>En el continente americano tambi\u00e9n encontramos espacios en los que se produjo el agotamiento de los recursos. El abandono de las grandes ciudades de la cultura maya del per\u00edodo cl\u00e1sico -radicadas en las tierras bajas y selv\u00e1ticas del sur de Am\u00e9rica Central (hoy Guatemala)- se produjo en forma paulatina durante los siglos VIII y IX.<br \/>\nUna explicaci\u00f3n fundada en recientes estudios se\u00f1ala como principal responsable a una decisi\u00f3n adoptada a partir de la toma de conciencia sobre el aumento de poblaci\u00f3n y la imposibilidad de mantener la compleja e inestable relaci\u00f3n ecol\u00f3gica en un contexto en el que deb\u00eda aumentarse la tala de la selva para generar mayor superficie cultivable. Lamentablemente no existen m\u00e1s que teor\u00edas al repecto de este \u201ccolapso\u201d.<\/p>\n<p>Un ejemplo de respeto ambiental lo dieron los Incas a lo largo del llamado Imperio (Tahuantinsuyo).<\/p>\n<p>Si bien exist\u00eda una clase social jer\u00e1rquica que cumpl\u00eda fines administrativos y burocr\u00e1ticos, la econom\u00eda inca  planteaba dos elementos fundamentales, la reciprocidad y la redistribuci\u00f3n. El trabajo se organizaba en tres planos: una parte era para la familia, otra para la comunidad y otra para el sistema administrativo burocr\u00e1tico en manos de los Incas, que aseguraba a la poblaci\u00f3n ayuda, protecci\u00f3n y abastecimiento en momentos de escasez o necesidad. <\/p>\n<p>El historiador de origen inca Garcilaso de la Vega, narr\u00f3 en sus <b>Comentarios Reales&#8230;<\/b> que <i>\u201c\u2026En cada pueblo, grande o chico, hab\u00eda dos dep\u00f3sitos; en uno se encerraba el mantenimiento que se guardaba para socorrer a los naturales en a\u00f1os est\u00e9riles y en el otro las cosechas del sol y del Inca. Hab\u00eda, adem\u00e1s, muchos graneros a lo largo de los caminos reales de tres en tres leguas\u201d. <\/i><\/p>\n<p>En un ambiente hostil, desarrollaron avanzados sistemas de irrigaci\u00f3n y de terrazas para el cultivo enclavadas en plena monta\u00f1a, lo que evitaba la erosi\u00f3n del suelo. No realizaban matanza de animales sino que domesticaron distintas especies para obtener su lana y utilizarlos como medio de transporte.<br \/>\nEste sistema de producci\u00f3n se mantuvo hasta la llegada de los espa\u00f1oles. <\/p>\n<p>La conquista de Am\u00e9rica -adem\u00e1s de la muerte de millones de seres humanos- signific\u00f3 la imposici\u00f3n de un modelo productivo basado en la esclavitud para la extracci\u00f3n de metales preciosos oro y plata, con los que se consolid\u00f3 la dominaci\u00f3n europea.<br \/>\nEl abandono forzoso de sus posesiones y formas de producci\u00f3n aceler\u00f3 la desertificaci\u00f3n de grandes extensiones de territorio. La conquista europea provoc\u00f3 un tremendo impacto en todos los pueblos que habitaban nuestro continente. La enorme transferencia de riquezas desde Am\u00e9rica hacia Europa fortaleci\u00f3 el sistema capitalista y su manufactura. Y permiti\u00f3 la expansi\u00f3n de la maquinaria industrial para acelerar la producci\u00f3n. <\/p>\n<p>A partir del siglo XVIII y especialmente con el invento de la m\u00e1quina a vapor a partir de la quema de combustibles f\u00f3siles como el carb\u00f3n, las potencias industriales aceleraron los cambios clim\u00e1ticos con la emisi\u00f3n creciente de gases de efecto invernadero (como di\u00f3xido de carbono -CO2-), un proceso masivo de deforestaci\u00f3n y un aumento intensivo de la actividad agr\u00edcola.<br \/>\nPor fin, la gran concentraci\u00f3n fabril, especialmente en Europa, provoc\u00f3 un aumento en las emisiones de gases, as\u00ed como el desarrollo de un proceso conocido como \u201clluvia \u00e1cida\u201d. Se trata de un cambio en la acidez (pH) del agua atmosf\u00e9rica y de lluvia. Este aumento en la acidez en el ciclo del agua produjo el exterminio de la Selva Negra en Alemania, la muerte de lagos en la zona n\u00f3rdica de Europa as\u00ed como la corrosi\u00f3n de edificios y monumentos en toda Europa.<\/p>\n<p>Las consecuencias del cambio clim\u00e1tico no pudieron ser ocultadas. En diversos foros y congresos internacionales se trat\u00f3 el tema. M\u00e1s de 180 pa\u00edses firmaron -a partir del encuentro ocurrido en 1997 en Jap\u00f3n- el Protocolo de Kyoto, comprometi\u00e9ndose a disminuir en forma paulatina la emanaci\u00f3n de gases de efecto invernadero. Estados Unidos de Norteam\u00e9rica era en ese momento el mayor emisor de gases contaminantes del mundo. Sin embargo en el a\u00f1o 2000 el gobierno de George Bush hijo retir\u00f3 a su pa\u00eds del Protocolo, al que a\u00fan sigue sin ratificar.<br \/>\nPor otro lado, China fue considerado en 1997 como pa\u00eds en v\u00edas de desarrollo, con un tratamiento especial que le permite tener una cuota mayor para sus emanaciones de gases contaminantes. A pesar de que el Protocolo ha sido prorrogado hasta 2020, el tratamiento a China no ha variado, aunque este pa\u00eds haya trepado al primer lugar en el desarrollo industrial y en la emisi\u00f3n de CO2.<\/p>\n<p>Otra \u201cavivada\u201d que se dio en el marco del sistema capitalista ha sido la instituci\u00f3n de un mercado de valores que cotizan \u201cCertificados de Reducci\u00f3n de Emisiones\u201d, cuya compra por parte de empresas de pa\u00edses industrializados los habilita para emitir m\u00e1s CO2 del permitido.<br \/>\nA pesar de tantos ejemplos que nos aporta la Historia, los responsables pol\u00edticos se empe\u00f1an en continuar las pr\u00e1cticas econ\u00f3micas perjudiciales para la vida. Las palabras del pensador ingl\u00e9s William Morris (1834-1896) mantienen hoy toda su vigencia: <i>\u201cNo puede llamarse sociedad a un orden que no sea mantenido en beneficio de cada uno de sus miembros\u201d.<\/i><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Parra En la actualidad, la agenda mundial tiene diversos temas que no son evaluados con la misma consideraci\u00f3n por los responsables de las pol\u00edticas p\u00fablicas. Las guerras -por el manejo de los recursos naturales, causas pol\u00edticas y religiosas o el terrorismo- ocupan a millones de hombres y cifras extraordinarias de dinero. La [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[],"tags":[],"class_list":["post-1856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1856"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1857,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1856\/revisions\/1857"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}