{"id":1861,"date":"2013-11-21T15:35:41","date_gmt":"2013-11-21T18:35:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=1861"},"modified":"2013-11-21T15:35:41","modified_gmt":"2013-11-21T18:35:41","slug":"control-social-los-secretos-las-mentiras-y-las-turbulencias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=1861","title":{"rendered":"Control social: los secretos, las mentiras y las turbulencias"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Carlos Solero<br \/>\nLos casos de espionaje global realizados por EE.UU. caracterizan al Estado capitalista moderno y sus m\u00e9todos de dominaci\u00f3n.<br \/>\nEn la medida en que la crisis de sistema-mundo capitalista se prolonga, cada vez m\u00e1s quedan al desnudo los m\u00faltiples mecanismos de ejercicio del control social para asegurar la explotaci\u00f3n y la dominaci\u00f3n de las masas. A su vez, el desarrollo y perfeccionamiento de nuevas tecnolog\u00edas hace que estos controles sean m\u00e1s sutiles e imperceptibles cada d\u00eda.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nEn efecto, somos controlados permanentemente y en los m\u00e1s diversos \u00e1mbitos por c\u00e1maras, ojos electr\u00f3nicos, lectores de huellas digitales. Lugares de trabajo, oficinas p\u00fablicas, bancos, comercios, farmacias y un largo etc\u00e9tera se transforman de pronto en celdas, atalayas o pan\u00f3pticos desde los cuales se nos observa, se nos clasifica, se nos gobierna y domestica.<\/p>\n<p>El Capitalismo Mundial Integrado -como se\u00f1al\u00f3 F\u00e9lix Guattari- busca por todos los medios neutralizar a los disidentes, a quienes no se resignan a padecer el escarnio del sometimiento a los micro y macropoderes.<br \/>\nEl Estado como maquinaria de dominaci\u00f3n se ha ido transformando a lo largo de los siglos, pero desde la antig\u00fcedad aparecen mecanismos de disuasi\u00f3n orientados hacia los que cuestionan a los jerarcas y sus privilegios. Ya el fil\u00f3sofo Plat\u00f3n, que supo ser consejero de gobernantes, hablaba en el siglo V a.C. de la necesidad de existencia de esp\u00edas a los que llamaba \u201cojos y o\u00eddos del rey\u201d, \u201cnecesidad\u201d por supuesto para quienes somet\u00edan a la esclavitud y la servidumbre a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n del espionaje desplegado a nivel global por la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA por sus siglas en ingl\u00e9s), deja al desnudo la vocaci\u00f3n omnisciente del Estado y las corporaciones de la principal potencia mundial contempor\u00e1nea. Han sido blanco del fisgoneo presidentes de pa\u00edses latinoamericanos, primeros ministros y funcionarios de potencias europeas occidentales y, por supuesto, pobladores de las m\u00e1s diversas latitudes.<\/p>\n<p>Assange, Snowden y el soldado Manning no hicieron otra cosa que exhibir los planes y acciones desplegados desde el Imperio Norteamericano y son por ello estigmatizados y perseguidos sin tregua. El responsable pol\u00edtico de todo este despliegue represivo es el presidente Barack Obama, quien a trav\u00e9s de sus voceros pretende persuadirnos de\u00a0 la necesidad de\u00a0 este siniestro accionar.<br \/>\nAhora bien, el control social lo ejercen todos los Estados sobre las poblaciones ubicadas en los territorios sobre los que detentan soberan\u00eda.<\/p>\n<p>Vale recordar algunos fragmentos de una disertaci\u00f3n realizada por el fil\u00f3sofo Michel Foucault en la Universidad de Vincennes (Francia) y publicada por la revista espa\u00f1ola \u201cEl Viejo Topo\u201d sobre control social. Como podemos observar en los p\u00e1rrafos siguientes, es posible hallar algunas claves para la comprensi\u00f3n de ciertos acontecimientos de las \u00faltimas d\u00e9cadas.<br \/>\nD<br \/>\nice Foucault: <i>\u201cEs verdad que cuando se oye el t\u00e9rmino orden interior no es necesario a\u00f1adir ning\u00fan ep\u00edteto puesto que despu\u00e9s de todo, el orden interior es una consigna, un objetivo, una estrategia que caracteriza a la mayor\u00eda de los Estados modernos, de los antiguos Estados y, finalmente, de todo Estado.\u201d<\/i><br \/>\nPero corresponde se\u00f1alar que a pesar de esta aspiraci\u00f3n constante, se producen variaciones en los mecanismos para el ejercicio de este control.<\/p>\n<p>La crisis energ\u00e9tica -como parte de la crisis global del sistema- lleva a que el Estado var\u00ede algunas de sus t\u00e1cticas y estrategias. Contin\u00faa Foucault: <i>\u201cEl Estado ya no funciona de igual modo, no tiene ya posibilidades ni se siente capaz de gestionar, dominar y controlar toda la serie de problemas, de conflictos, de luchas, tanto de orden econ\u00f3mico como social, a las que puede conducir el encarecimiento energ\u00e9tico. Ya no funciona como un Estado providencia\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Ante esto afirma el fil\u00f3sofo, <i>\u201cSe abren dos alternativas: la fascista en sentido estricto, esto ser\u00eda que en un pa\u00eds el aparato estatal solo puede asegurar el cumplimiento de sus funciones si se dota de un partido \u00fanico potente y omnipresente, por encima de las leyes y fuera del derecho, y hace reinar el terror, al lado del Estado, en sus mallas y en el propio aparato del Estado.\u201d<\/i><\/p>\n<p>Seg\u00fan Foucault, la estrategia hacia la cual se orientan los \u201cnuevos Estados\u201d\u2013 con todos los cambios e involuciones posibles\u2013 es m\u00e1s bien una soluci\u00f3n m\u00e1s sofisticada que se presenta como una especie de desinversi\u00f3n, desinteres\u00e1ndose el Estado de un cierto n\u00famero de cosas, problemas y peque\u00f1os detalles hacia los cuales hab\u00eda considerado necesario prestar una atenci\u00f3n particular. Ya no ejercer\u00e1 un poder omnipresente, puntilloso y costos para \u00e9l. En otros t\u00e9rminos est\u00e1 obligado a economizar su propio ejercicio del poder, esto implica un\u00a0 cambio de estilo y de la forma del orden interior.<\/p>\n<p><i>\u201cEn el siglo XIX y parte del XX, el orden interior era proyectado como una especie de de disciplina exhaustiva, ejercida de forma constante e ilimitada sobre todos y cada uno de los individuos. El nuevo orden interior se caracteriza por el marcaje, la localizaci\u00f3n de zonas que considera vulnerables en las que el Estado no quiere que suceda nada fuera de su control. Se toleran entonces ciertos porcentajes de de ilegalidad e irregularidad. Estos \u201cm\u00e1rgenes de tolerancia\u201d cumplir\u00edan un rol \u201cregulador\u201d del sistema en su conjunto. \u201cSe generaliza un control a distancia con un sistema de informaci\u00f3n general, que no tiene como objetivo fundamental la vigilancia de cada individuo, sino, m\u00e1s bien, la posibilidad de intervenir en cualquier momento all\u00ed donde haya lo que el macropoder considera creaci\u00f3n o constituci\u00f3n de un peligro, all\u00ed donde aparezca lo intolerable, lo desafiante\u201d.<\/i><\/p>\n<p>Para implementar estas estrategias y dispositivos, plantea Michel Foucault, es preciso construir consenso para la aceptaci\u00f3n por parte de las poblaciones de controles, coerciones e incitaciones y esto se realiza a trav\u00e9s de los medios de comunicaci\u00f3n masiva, sin que el poder estatal deba intervenir abiertamente, sin que se desgaste y pague costo alguno, de un ejercicio del poder expl\u00edcito. Se apela a una \u201cregulaci\u00f3n espont\u00e1nea\u201d que har\u00e1 que el nuevo orden social se autoengendre, se autocontrole y perpet\u00fae.<br \/>\nAlgo as\u00ed como la \u201cviolencia simb\u00f3lica\u201d de la que habla Pierre Bourdieu, que se instala en las sociedades con la quiescencia de los que la padecen.<br \/>\nPero corresponde se\u00f1alar, que a\u00fan en estas circunstancias no cesan los actos de resistencia en diversas latitudes cuando las multitudes ganan las calles expresando su descontento e impugnan los atropellos de los macro-poderes en Grecia, en Brasil, en Espa\u00f1a y en otros tantos puntos de todo el mundo.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Solero Los casos de espionaje global realizados por EE.UU. caracterizan al Estado capitalista moderno y sus m\u00e9todos de dominaci\u00f3n. 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