{"id":2027,"date":"2015-02-23T20:31:08","date_gmt":"2015-02-23T23:31:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=2027"},"modified":"2022-05-03T15:00:32","modified_gmt":"2022-05-03T18:00:32","slug":"arlt-siempre-arlt","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=2027","title":{"rendered":"Arlt, siempre Arlt"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Celina Ball\u00f3n<br \/>\nEs un lugar com\u00fan decir que Arlt fue un cronista de su \u00e9poca. Cabe preguntarse, ante la frase hecha, a qu\u00e9 \u00e9poca se refieren quienes reiteran el clich\u00e9: basta leer algunas de sus cr\u00f3nicas \u2013 como aquellas que hablan de los hospitales- para comprobar que Arlt se ocup\u00f3 de problemas argentinos que se empe\u00f1an en permanecer a lo largo del tiempo (o en volver, luego de unas cortas vacaciones). Aunque ya no existan vendedores ambulantes de manteca y pocos recuerden a Rocambole, la cartelera porte\u00f1a de 2014 es una buena muestra del inter\u00e9s que sigue despertando su teatro. A continuaci\u00f3n, ofrecemos una rese\u00f1a de algunas de las puestas en escena de sus obras.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n<b>Saverio el cruel (o La salud de los enfermos)<\/b><br \/>\nEsta pieza \u2013al igual que el cuento de Cort\u00e1zar\u2013 se centra en una mentira colectiva de consecuencias siniestras. Saverio, un vendedor de manteca obsesionado por el producto que vende, al punto de erigirlo en pilar de la alimentaci\u00f3n humana, es objeto de una broma cruel a manos de unos burgueses ociosos.<br \/>\nPor obra y gracia de la trampa, el humilde vendedor de calzar\u00e1 las botas y las charreteras de un coronel y, una vez disfrazado, se creer\u00e1 su papel al pie de la letra, al punto tal que se procurar\u00e1 una guillotina para amueblar su humilde cuarto de pensi\u00f3n.<br \/>\nSaverio se so\u00f1ar\u00e1 d\u00e9spota, due\u00f1o y se\u00f1or de las vidas de cada uno de los hombres y mujeres de su pueblo.<i> &#8220;El populacho admira a los hombres crueles&#8221;<\/i>, pontifica el mantequero, al que un par de d\u00edas le han bastado para olvidar su verdadera condici\u00f3n social. En el punto m\u00e1ximo de su delirio, el pseudodictador promete, convencido, que <i>\u201clas cabezas caer\u00e1n en el cesto de la guillotina como naranjas en tiempos de cosecha\u201d<\/i>.<br \/>\nLa obra, estrenada en 1936, es una cr\u00edtica hacia el totalitarismo que avanzaba en Europa y el militarismo local que ya hab\u00eda infligido al pa\u00eds un primer golpe de Estado. Ha pasado tiempo desde entonces, y aunque la situaci\u00f3n pol\u00edtica de hoy sea muy diferente, la burla de Arlt ante la brutalidad y la codicia del poder no ha perdido actualidad.<br \/>\nCuando la farsa termina, Saverio descubre que el destino que le espera es radicalmente distinto de sus sue\u00f1os.<br \/>\nLa puesta de Cristian Sabaz se aparta muy poco del original. Quiz\u00e1s hubiera sido preferible que se permitiera un mayor margen de libertad: los mejores momentos son aquellos en los que se permite separarse creativamente del texto, como la escena que se juega en teatro de sombras.<br \/>\nEl punto m\u00e1s alto de la obra es sin duda la labor actoral de Ricardo Bustos, que entrega un Saverio tan real que parece sacado de la calle.<br \/>\n<u>Ficha t\u00e9cnica<\/u>: <a href=\"http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra32747-saverio-el-cruel\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra32747-saverio-el-cruel<\/a><\/p>\n<p><b>Los malditos: una versi\u00f3n de La fiesta del hierro<\/b><br \/>\nEn esta obra hay tres personajes principales: una concubina aburrida e infiel, un criado que sue\u00f1a con dejar de serlo y un ni\u00f1o que doce a\u00f1os que hace sus primeras armas en la extorsi\u00f3n.<br \/>\nLa figura que vincula a todos ellos es Grurt Armstrong, un hombre que, de acuerdo con las palabras de su mujer \u201cfabrica ca\u00f1ones con la misma indiferencia con la que podr\u00eda amasar fideos\u201d. Guerrero de escritorio, Armstrong es un adorador de Baal Moloch, al que siempre est\u00e1 dispuesto a ofrendarle las vidas de los otros. Hasta que un d\u00eda algo sale mal \u2013o bien- y el hombre descubre que ya no habr\u00e1 fuego capaz de purificarlo.<br \/>\nLa fiesta\u2026 es una denuncia de los negocios de la guerra, que extiende su cr\u00edtica a todas las formas de la codicia. All\u00ed est\u00e1n el cura obsesionado con construir un campanario para su iglesia \u2013los fieles se muestran indiferentes, pero su construcci\u00f3n le permitir\u00eda ascender la escalera eclesi\u00e1stica y por eso calcula y recalcula ladrillos\u2013, el ni\u00f1o que celebra una rapacidad que conoce de sobra  &#8211;<i>\u201cPap\u00e1 es un le\u00f3n. Cualquier d\u00eda se traga el pa\u00eds con las casas, los r\u00edos, los barcos y las gentes&#8221;<\/i>\u2013 y dos tramposos que urden un asesinato para que su complot no sea descubierto.<br \/>\nPero aunque la obra se centre sobre estos personajes miserables, hay otros protagonistas que s\u00f3lo aparecen al final de la obra: los adoradores de Baal, de traje impecable y manos sangrientas. La mujer del se\u00f1or Grurt ha conocido \u00edntimamente a uno de ellos, y la descripci\u00f3n que hace de \u00e9l vale para todos: <i>\u201cEn ese tiempo tuve un amigo, \u00a1el m\u00e1s h\u00e1bil estafador que pueda conocerse!\u00a1Nada de fraudes pobretones! \u00c9l trabajaba en grande. Se ocupaba exclusivamente de fundar sociedades an\u00f3nimas, instituciones de cr\u00e9dito, monopolios. Redactando los estatutos de una cooperativa o de una sociedad de seguros era un genio\u201d.<\/i><br \/>\nEl principal atractivo de la obra es la actuaci\u00f3n de Atina del Valle, que compone una Mariana con todos los tics de una actriz de cine de la \u00e9poca. La escenograf\u00eda tambi\u00e9n tiene algunos aciertos \u2013 como el del \u00e1rbol siniestro, al que basta girar para que aparezca una estatua de Moloch que recuerda vagamente a los Transformers. El principal d\u00e9ficit de la puesta, es a nuestro juicio, la falta de ritmo: se hace demasiado larga y eso conspira contra el inter\u00e9s que despierta en el espectador. Quiz\u00e1s hubiera sido mejor ce\u00f1irse a la pieza original y evitar interpolaciones de otros textos, que terminan ralentizando el desarrollo del conflicto.<br \/>\n<u>Ficha t\u00e9cnica<\/u>: <a href=\"http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra32252-los-malditos\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra32252-los-malditos<\/a><\/p>\n<p><b>Jam\u00f3n del diablo: So\u00f1ar, so\u00f1ar<\/b><br \/>\nLa obra es una versi\u00f3n libre de <b>Trescientos millones<\/b>. En lugar de un humilde cuarto de pensi\u00f3n, la obra nos instala dentro de un cabaret: el espect\u00e1culo se desarrolla en torno a los espectadores, que se transforman as\u00ed en parte de la obra.<br \/>\nLa sirvienta de Arlt es ahora la moza m\u00e1s fea del lugar y los personajes que la rodean ya no son el Hombre C\u00fabico y Rocambole: en esta versi\u00f3n hay abuelas, gitanas y una superhero\u00edna que recuerda a las chicas superpoderosas.<br \/>\nEl sue\u00f1o de la protagonista se narra entre canciones y mini mon\u00f3logos que recuerdan a los n\u00fameros de stand up. Aun as\u00ed, la historia se mantiene, y la excelente actuaci\u00f3n de los protagonistas nos mantiene en vilo: aunque conozcamos la historia, estamos pendientes de su desarrollo como si ignor\u00e1semos lo que va a pasar. Y el final logra sorprendernos.<br \/>\nCon Jam\u00f3n\u2026 Tolcachir hizo una apuesta dramat\u00fargica arriesgada: pasar la obra de Arlt por el filtro del musical. El resultado es excelente. Sin duda contribuye a su \u00e9xito la labor de los actores: se trata de un elenco numeroso en el que no hay desempe\u00f1os que no sean buenos. Algunos \u2013 como el de la actriz a cargo del personaje principal \u2013 son sobresalientes. Con desbordes de melodrama, m\u00fasica en vivo, gui\u00f1os c\u00f3micos de actualidad y copa de vino \u2013 gentileza de la casa \u2013 Jam\u00f3n\u2026 divierte de principio a fin y nos demuestra que es posible \u2013 \u00a1y deseable! \u2013 encarar la obra de Arlt sin caer en los lugares comunes del artista maldito y la denuncia amarga.<br \/>\n<u>Ficha t\u00e9cnica<\/u>: <a href=\"http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra1613-jamon-del-diablo\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.alternativateatral.com\/obra1613-jamon-del-diablo<\/a><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Celina Ball\u00f3n Es un lugar com\u00fan decir que Arlt fue un cronista de su \u00e9poca. 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