{"id":2071,"date":"2015-05-12T14:51:21","date_gmt":"2015-05-12T17:51:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=2071"},"modified":"2022-05-03T14:57:32","modified_gmt":"2022-05-03T17:57:32","slug":"la-republica-que-nos-pario-un-repaso-critico-por-nuestra-historia-reciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=2071","title":{"rendered":"La Rep\u00fablica que nos pari\u00f3. Un repaso cr\u00edtico por nuestra historia reciente"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Sebasti\u00e1n Gim\u00e9nez<br \/>\nUn problema que habitualmente se debate en los programas pol\u00edticos de los medios de comunicaci\u00f3n es el de la Rep\u00fablica.<br \/>\nCon bastante asiduidad se tilda a distintos gobiernos de antirepublicanos o antidemocr\u00e1ticos, critic\u00e1ndolos por sus pr\u00e1cticas autoritarias e inconsultas.<br \/>\nComo todo an\u00e1lisis pol\u00edtico, est\u00e1 influido por intereses ya que la objetividad es un mundo lejano en estas materias en discusi\u00f3n. Todo grupo defiende sus intereses. As\u00ed, la Sociedad Rural califica de autoritario al gobierno kirchnerista mientras en su momento recibi\u00f3 con traje de gala a Ongan\u00eda en su predio, que fue de los presidentes m\u00e1s antidemocr\u00e1ticos y antirrepublicanos de nuestra historia. Las corporaciones act\u00faan siguiendo solo su conveniencia.<br \/>\nMe parece \u00fatil hacer un breve repaso por nuestra historia del siglo XX. Iniciar\u00e9 este transcurso desde 1916 porque es este el a\u00f1o en que, mediante la ley S\u00e1enz Pe\u00f1a, se puede hablar m\u00e1s acabadamente de democracia y de rep\u00fablica.<br \/>\nEn 1916 sube a la presidencia Hip\u00f3lito Yrigoyen por el voto popular (aunque se exclu\u00eda a las mujeres del sufragio), en un acto de democracia transparente. Antes de esto, las elecciones eran actos ama\u00f1ados, con voto cantado y fraudes escandalosos.<br \/>\n <!--more--><br \/>\n<b>La democracia radical (1916-1930)<\/b><br \/>\n<b><i>Hip\u00f3lito Yrigoyen<\/i><\/b>. Con Yrigoyen llegaron al Congreso miembros de las clases populares y media. Se ampli\u00f3 la participaci\u00f3n pol\u00edtica de los inmigrantes. El Estado intent\u00f3 mediar entre los trabajadores y los empresarios concediendo algunas mejoras a los obreros.  Durante su gobierno se decretaron numerosas intervenciones a las provincias gobernadas por conservadores, en una muestra de poco apego a los principios republicanos.<br \/>\nTambi\u00e9n tuvieron lugar hechos amargos como la semana tr\u00e1gica y las matanzas de obreros en la Patagonia. Sin duda, hechos que nos advierten que el car\u00e1cter democr\u00e1tico y republicano del gobierno ten\u00eda los estrechos l\u00edmites de los intereses de los poderosos.<\/p>\n<p><b><i>Marcelo T. de Alvear<\/i><\/b>. Tuvo una pol\u00edtica m\u00e1s respetuosa de las formas republicanas y menos personalista que la de Yrigoyen. Su gabinete de \u201cnotables\u201d y su pol\u00edtica muy respetuosa del statu quo no precisaron de la misma manera de intervenciones provinciales, ya que hizo una alianza t\u00e1cita con los sectores conservadores. Esto se ver\u00eda con claridad m\u00e1s adelante, cuando toler\u00f3 el r\u00e9gimen del fraude electoral impuesto por Justo, o lo critic\u00f3 en el mayor de los casos muy levemente.<\/p>\n<p><b>Ni rep\u00fablica ni democracia: fraude (1930-1943)<\/b><br \/>\n<b><i>J.E. Uriburu\/Agust\u00edn P. Justo<\/i><\/b>. El per\u00edodo se inicia con el golpe de Estado contra Yrigoyen que da lugar a la dictadura militar de Uriburu. Se quiere implantar una constituci\u00f3n corporativa y se cierra el Congreso. Se implanta la ley marcial contra anarquistas: Severino Di Giovanni fue la v\u00edctima ilustre de esta medida. El r\u00e9gimen de Uriburu no tuvo nada de democr\u00e1tico ni de republicano.<br \/>\nTanto fue as\u00ed que asust\u00f3 a los propios militares, que lo reemplazaron con Agust\u00edn P. Justo. Militar y pol\u00edtico m\u00e1s inteligente, arm\u00f3 un esquema de alternancia en el poder de candidatos conservadores mediante elecciones fraudulentas. Si bien se reabri\u00f3 el Congreso, la rep\u00fablica y democracia fueron menoscabadas por el fraude escandaloso. En el propio recinto del Congreso, se asesin\u00f3 a Enzo Bordabehere, cuando se interpuso a las balas dirigidas a Lisandro de la Torreo, parlamentario dem\u00f3crata progresista que denunci\u00f3 el negociado de los frigor\u00edficos. Las clases dirigentes le dieron su apoyo a Justo para que el vicepresidente Roca firmara el pacto Roca-Runciman, que les asegur\u00f3 una cuota de exportaci\u00f3n a Inglaterra a cambio de vender la patria, dejarnos colonizar por Gran Breta\u00f1a que ingres\u00f3 en los sectores claves de la econom\u00eda argentina. Es un ejemplo de c\u00f3mo a las clases dirigentes les interesa muy poco apoyar a gobiernos autoritarios si defienden sus intereses.<br \/>\nLuego de Justo, gobernaron Ortiz y Castillo en la misma tesitura, mediante fraude escandaloso y haciendo negociados a espaldas del pueblo argentino.<br \/>\nEste sistema cae con la revoluci\u00f3n militar de 1943. Muchos autores la contabilizan como un golpe de estado m\u00e1s, sin reparar en que esta movida militar desaloj\u00f3 del poder a un sistema fraudulento, que de democracia y republicanismo no ten\u00eda absolutamente nada. No es lo mismo esta revoluci\u00f3n que los golpes de Estado de 1930 o 1955, que terminaron con gobiernos elegidos por la voluntad popular.<\/p>\n<p><b>La democracia peronista (1946-1955)<\/b><br \/>\n<b><i>Juan Domingo Per\u00f3n<\/i><\/b>. Fue elegido y reelegido en comicios transparentes. Se reabre el Congreso que hab\u00eda sido cerrado por los militares en 1943. Se ampli\u00f3 la participaci\u00f3n democr\u00e1tica al incorporarse los sectores humildes al Congreso de la Naci\u00f3n. Se otorg\u00f3 luego de muchos a\u00f1os el voto femenino.<br \/>\nEncara un estilo de gobierno personalista que concentra el poder en su persona disolviendo el partido laborista que lo hab\u00eda apoyado en la contienda electoral de 1946. Impone medidas autoritarias, como la separaci\u00f3n de Gay, jefe de la CGT y partidario de continuar con el partido laborista. Los medios de comunicaci\u00f3n est\u00e1n sobre todo en manos oficiales.<br \/>\nAlgunos dirigentes opositores son encarcelados. Los locales de partidos opositores y la sede del Jockey Club reciben ataques aunque luego de atentados contra concentraciones multitudinarias peronistas. Varias iglesias son incendiadas, hecho casi anecd\u00f3tico luego del bombardeo a Plaza de Mayo realizado por la oposici\u00f3n civil y militar que caus\u00f3 numeros\u00edsimas v\u00edctimas.<br \/>\n<b><br \/>\nLa democracia amordazada (1955-1973)<\/b><br \/>\nCon el golpe de Estado contra el peronismo y su proscripci\u00f3n, se convierten en gobiernos ileg\u00edtimos e ilegales todos los de este per\u00edodo. Sin desconocer que cada gobierno tuvo sus matices, que pasaremos a detallar.<\/p>\n<p>\u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d. Desde la asunci\u00f3n de Aramburu, proh\u00edbe mediante decreto-ley la sola menci\u00f3n del pol\u00edtico depuesto y su movimiento. Una intentona revolucionaria de militares peronistas es sofocada y sus responsables fusilados, incluyendo civiles en Jos\u00e9 Le\u00f3n Su\u00e1rez. La CGT es intervenida. Numerosos peronistas son torturados. Se secuestra inadmisiblemente el cad\u00e1ver de Eva Per\u00f3n y se lo sepulta en Roma bajo nombre falso.<br \/>\nCon el Congreso cerrado, el gobierno se gu\u00eda por una Junta consultiva de los partidos pol\u00edticos. En consecuencia, es un gobierno totalmente antidemocr\u00e1tico, antirrepublicano y dictatorial.<\/p>\n<p><b><i>Arturo Frondizi.<\/i><\/b> Tiene como todos los gobiernos civiles de este per\u00edodo una ilegitimidad de origen por la proscripci\u00f3n del peronismo. Es el representante de una democracia muy d\u00e9bil, hecha a conveniencia de los poderosos y que ser\u00e1 volteada ni bien se desv\u00ede de lo que estos pregonan. Aplica el CONINTES, un plan represivo contra la clase obrera por la toma del frigor\u00edfico Lisandro de la Torre. Firma a espaldas del Congreso contratos con empresas petroleras.<br \/>\nQuiso promover elecciones limpias en la provincia de Buenos Aires, pero al enterarse del triunfo del peronista Andr\u00e9s Framini, las anul\u00f3.<br \/>\nEn conclusi\u00f3n, Frondizi fue un presidente muy poco democr\u00e1tico y republicano. Tan estrecho fue en ambos aspectos como se lo permitieron los militares en sus habituales \u201cplanteos\u201d.<\/p>\n<p><b><i>Arturo Illia<\/i><\/b>. Su gobierno cuenta con la misma falencia de origen ya mencionada en el gobierno de Frondizi (la proscripci\u00f3n del peronismo). Abort\u00f3 ilegalmente el regreso a la Argentina del ex presidente Juan Domingo Per\u00f3n, cuando mediante su canciller lo oblig\u00f3 a volver desde Brasil a Espa\u00f1a.<br \/>\nHizo revisar los contratos petroleros firmados por Frondizi al Congreso de la Naci\u00f3n, y los derog\u00f3.<br \/>\nNo ejerci\u00f3 nuevas medidas autoritarias y represivas. Fue un gobierno m\u00e1s amplio democr\u00e1tica y republicanamente que el Frondizi, a\u00fan en los estrechos l\u00edmites de la democracia sin el peronismo.<\/p>\n<p><b>\u201cRevoluci\u00f3n argentina\u201d<\/b><br \/>\n<b><i>Juan Carlos Ongan\u00eda<\/i><\/b>. Derroc\u00f3 al gobierno de Illia e implant\u00f3 una dictadura. Cerr\u00f3 el Congreso. Intervino la Universidad. Reprimi\u00f3 salvajemente a estudiantes y profesores en la tristemente recordada \u201cNoche de los bastones largos\u201d. Hizo intervenir al Ej\u00e9rcito como polic\u00eda interna cuando los sucesos de C\u00f3rdoba se desbordaron, generando una pr\u00e1ctica aciaga sobre todo en los a\u00f1os por venir. En ning\u00fan momento abri\u00f3 el juego pol\u00edtico ni busc\u00f3 democratizar su gobierno. De democracia y rep\u00fablica, nada.<\/p>\n<p><b><i>Alejandro Lanusse<\/i><\/b>. Le toc\u00f3 terminar con la \u201cRevoluci\u00f3n Argentina\u201d. Emprende el di\u00e1logo con Per\u00f3n, con idas y vueltas. Durante su gobierno, tiene lugar el hecho aciago del fusilamiento de los j\u00f3venes guerrilleros en Trelew a manos de la Marina de guerra.<br \/>\nNo encar\u00f3 un gobierno totalmente represivo como el de Ongan\u00eda, intentando abrir el juego pol\u00edtico e incorporando civiles a su gabinete (Arturo Mor Roig es un ejemplo). Llam\u00f3 a elecciones, a\u00fan con la prohibici\u00f3n a Juan Per\u00f3n de presentarse como candidato por una cla\u00fasula ilegal que aplic\u00f3.<\/p>\n<p><b>La democracia y la rep\u00fablica decadente en tr\u00e1nsito hacia lo peor (1973-1976)<\/b><br \/>\n<b><i>H\u00e9ctor J. C\u00e1mpora<\/i><\/b>. Limpiamente elegido por elecciones incuestionables. Dispuso la liberaci\u00f3n de los presos pol\u00edticos antes de que el Congreso dictara la correspondiente ley de amnist\u00eda. Si bien fue una medida poco republicana, evit\u00f3 con la misma que la concentraci\u00f3n de una multitud de j\u00f3venes frente a la c\u00e1rcel de Villa Devoto degenerara en violencia. C\u00e1mpora represent\u00f3 el intento de un gobierno democr\u00e1tico y progresista. Fue, modestamente, nuestro Salvador Allende, aunque no contaba con la misma legitimidad pol\u00edtica porque el destinatario de sus votos era Juan Domingo Per\u00f3n. Ejecut\u00f3 un proyecto interesante que se llam\u00f3 \u201cOperativo Dorrego\u201d donde busc\u00f3 conciliar lo inconciliable: los j\u00f3venes radicalizados y el Ej\u00e9rcito argentino trabajaron juntos en obras de infraestructura de barrios precarios. Quiso as\u00ed fomentar la integraci\u00f3n y evitar el conflicto. No pudo. Nuestro Allende apenas gobern\u00f3 poco m\u00e1s de un mes barrido luego de la crisis que desat\u00f3 la masacre de Ezeiza. Su destino no ser\u00eda m\u00e1s pr\u00f3spero que el del chileno: durante la dictadura militar de 1976, debi\u00f3 refugiarse en la embajada de M\u00e9xico, donde se le neg\u00f3 el salvoconducto para emigrar durante m\u00e1s de dos a\u00f1os. Mientras, no recibi\u00f3 la atenci\u00f3n m\u00e9dica para atenderse de un c\u00e1ncer que fue terminando con su vida lentamente.<\/p>\n<p><b><i>Juan Domingo Per\u00f3n<\/i><\/b>. Triunf\u00f3 en elecciones muy limpias por una amplia mayor\u00eda. Practic\u00f3 el di\u00e1logo con la oposici\u00f3n radical, llegando a una convivencia pac\u00edfica.<br \/>\nAvejentado, no pudo conducir las contradicciones de su propio movimiento. No conden\u00f3 el golpe de estado en el gobierno de la provincia de C\u00f3rdoba, donde se reemplaz\u00f3 al gobernador af\u00edn a la Juventud.Peronista. Tambi\u00e9n permiti\u00f3 un movimiento similar en el gobierno de Buenos Aires. Si no foment\u00f3 la represi\u00f3n oficialmente, toler\u00f3 o no pudo impedir el accionar delictivo de la Triple A desde \u00f3rbitas del ministerio de Desarrollo Social a cargo de L\u00f3pez Rega. <\/p>\n<p><b><i>Isabel Per\u00f3n<\/i><\/b>. Acentu\u00f3 las caracter\u00edsticas negativas del \u00faltimo per\u00edodo de Per\u00f3n llevando al pa\u00eds al desastre. Dio mucho m\u00e1s poder a L\u00f3pez Rega y su banda de criminales. Autoriz\u00f3 al Ej\u00e9rcito Argentino a intervenir como polic\u00eda interna con el decreto de aniquilamiento de la subversi\u00f3n. <\/p>\n<p><b>Lo peor. Dictadura de 1976 (1976-1983)<\/b><br \/>\nDesapariciones. Asesinatos. Torturas. Innumerables vejaciones. Campos de concentraci\u00f3n. Violaci\u00f3n sistem\u00e1tica de los derechos humanos. Todo llevado a cabo por un Estado terrorista, inhumano, cobarde y corrupto. Democracia y rep\u00fablica ni siquiera pueden pronunciarse en este per\u00edodo.<\/p>\n<p><b>La restauraci\u00f3n democr\u00e1tica y republicana (1983 \u2013 actualidad)<\/b><br \/>\n<b><i>Ra\u00fal Alfons\u00edn<\/i><\/b>. Lleg\u00f3 al poder en elecciones limpias. De los gobiernos democr\u00e1ticos, fue de los que m\u00e1s la practic\u00f3. Toler\u00f3 a la oposici\u00f3n y se mostr\u00f3 proclive al di\u00e1logo. El gobierno cre\u00f3 la CONADEP, que realiz\u00f3 una investigaci\u00f3n sobre las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. Durante su gobierno se juzg\u00f3 a la Junta Militar responsable del genocidio argentino. Sin embargo, nadie est\u00e1 libre de mancha. Promulg\u00f3 las leyes de obediencia debida y punto final, normas profundamente antirrepublicanas y antidemocr\u00e1ticas. Tambi\u00e9n inconstitucionales, como se resolvi\u00f3 hace poco en el Congreso de la Naci\u00f3n.<br \/>\nDurante la presidencia de Menem, acord\u00f3 mediante el pacto de Olivos la aprobaci\u00f3n de la nueva Carta Magna a libro cerrado, sin debate. Otra medida poco republicana y democr\u00e1tica, aun sin formar parte del gobierno en ese momento.<\/p>\n<p><b><i>Carlos Sa\u00fal Menem<\/i><\/b>. Accedi\u00f3 al gobierno por elecciones incuestionables. Bajo su gobierno se aprobaron muchas leyes a libro cerrado y de forma escandalosa, como la ley del diputrucho por la que se vendi\u00f3 Gas del Estado. Todas las leyes que desguazaron el patrimonio p\u00fablico se aprobaron con sospechas de soborno de los legisladores. La de venta de Y.P.F se aprob\u00f3 en una sesi\u00f3n que dur\u00f3 solo quince minutos y sin presencia de la oposici\u00f3n. Cultiv\u00f3, digamos, maneras poco republicanas aunque no desprovistas de la legitimidad que le dio el poder pol\u00edtico con que cont\u00f3. Indult\u00f3 a las Juntas militares que hab\u00edan sido juzgadas por Alfons\u00edn.<br \/>\nImpuls\u00f3 la reforma constitucional que lo habilit\u00f3 para reelegirse a libro cerrado por el pacto de Olivos, sin permitir la discusi\u00f3n.<br \/>\nReprimi\u00f3 a los primeros grupos de piqueteros, invocando el derecho a libre tr\u00e1nsito por las rutas argentinas pero sin reconocer el derecho de los reclamantes a un trabajo digno.<\/p>\n<p><b><i>Fernando De la R\u00faa<\/i><\/b>. Lleg\u00f3 al gobierno con el apoyo mayoritario de la poblaci\u00f3n. Durante su gobierno, se aprob\u00f3 la reforma de la ley laboral con el esc\u00e1ndalo de los sobornos con \u201cla Banelco\u201d. El Congreso de la Naci\u00f3n, ante la crisis econ\u00f3mica que avanzaba, le dio s\u00faper poderes al ministro Domingo Cavallo.<br \/>\nMediante decretos, se implant\u00f3 el recorte de las jubilaciones y sueldos de empleados p\u00fablicos, adem\u00e1s del corralito financiero. Otro decreto estableci\u00f3 el estado de sitio, lo que trajo tristes remembranzas de un pasado que parec\u00eda superado. Las fuerzas de seguridad reprimieron terriblemente el 19 y 20 de diciembre de 2001, dejando 30 muertos en las calles argentinas.<\/p>\n<p><b>Una vuelta de tuerca<\/b><br \/>\nRepasando la historia argentina desde 1916 en adelante, vemos que cada uno de los gobiernos realiz\u00f3 pr\u00e1cticas re\u00f1idas con las formas republicanas y democr\u00e1ticas. Por supuesto, hubo matices, gobiernos m\u00e1s o menos democr\u00e1ticos, y gobiernos que de democr\u00e1ticos y republicanos no tuvieron absolutamente nada. Estas diferencias   intentaron retratarse en el breve repaso acotado y subjetivo que se hizo. Parece ser entonces que la Argentina estuviera imposibilitada de tener una verdadera rep\u00fablica y una democracia cabal.<\/p>\n<p>Durante la crisis del 2001, surgi\u00f3 sin embargo un movimiento reivindicativo de la democracia en su forma asamblearia. En distintos barrios se fueron creando asambleas populares con la directa participaci\u00f3n de los ciudadanos, cuestion\u00e1ndose la representaci\u00f3n pol\u00edtica y la representatividad del Congreso de la Naci\u00f3n, en su momento de mayor debilidad debido al saqueo que hab\u00eda permitido y que nos dej\u00f3 en una crisis l\u00edmite. Sin embargo, el movimiento asambleario estaba condenado a fracasar. El gobierno de un pa\u00eds parece exceder el microcosmos de una asamblea. Este movimiento se desintegr\u00f3 o sobrevivieron solo unos resabios en la b\u00fasqueda de una pureza democr\u00e1tica imposible en sociedades tan amplias y complejas como la nuestra.<br \/>\nHelder C\u00e1mara, sacerdote tercermundista de Brasil, dijo alguna vez que no pod\u00eda hablarle de religi\u00f3n a una familia que padec\u00eda hambre o viv\u00eda en situaci\u00f3n de calle. Antes de hablarle de Dios, manifest\u00f3, es imprescindible que el hombre tenga antes pan y techo. Lo mismo vale para nuestro pa\u00eds y el tema que tratamos: antes de hablar de rep\u00fablica y democracia debemos sacar a millones de argentinos de la miseria a la que son condenados por la exclusi\u00f3n social. <\/p>\n<p>Apunt\u00f3 Jos\u00e9 Pablo Feinmann (P\u00e1gina 12 del 16\/11\/2014) que la democracia es un buen sistema porque incluye el consenso como su parte sustancial. Pero la democracia, agreg\u00f3 el autor, no elimina las desigualdades sociales, <i>\u201c\u2026y dichas desigualdades nos retornan al conflicto. Cuando estos son indominables dentro de las sociedades, el Estado acude a la represi\u00f3n. Ah\u00ed se desnuda un conflicto fundamental: entre los poseedores y los no poseedores\u201d.<\/i><br \/>\nLos poseedores y los no poseedores. Los empresarios y los trabajadores. Los monopolios y la peque\u00f1a y la mediana empresa. Los poderosos y los excluidos. Una sociedad al borde de la fractura y del conflicto. Donde la inseguridad se convierte en pandemia. Donde el Estado interviene de modo espasm\u00f3dico y superfluo, porque carece de los medios de antes del neoliberalismo o porque la sociedad se complejiz\u00f3 por el tab\u00fa de la globalizaci\u00f3n o porque le falta voluntad pol\u00edtica de encarar los cambios que posibiliten una nueva integraci\u00f3n y un consenso democr\u00e1tico.<br \/>\nPero no siempre fue as\u00ed. Argentina, si parece ser una rep\u00fablica imposible, demostr\u00f3 en cambio en otros per\u00edodos de su historia que la justicia social s\u00ed fue posible. Fue cuando los trabajadores se apropiaron de m\u00e1s de la mitad de la renta nacional, cuando se promovieron los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles, se dieron mejoras a los sindicatos y se consigui\u00f3 el pleno empleo en un pa\u00eds industrialista. Fue cuando el Estado intervino garantizando los derechos de los m\u00e1s d\u00e9biles, d\u00e1ndoles innumerables conquistas dentro de un sistema social que los conten\u00eda y dignificaba. Sistema que tard\u00f3 en ser desarticulado, defendido por las movilizaciones populares y el movimiento obrero organizado. Modelo inclusivo que sobrevivi\u00f3 con idas y vueltas  hasta la dictadura de 1976, que iniciar\u00eda el desastre humanitario, econ\u00f3mico y social de la Argentina. Desastre social que se prolong\u00f3 y profundiz\u00f3 ya en democracia.<\/p>\n<p>Fidel Castro, en su \u00faltima visita a la Argentina, dijo desde las gradas de la Facultad de Derecho:<i> \u201cConozco pa\u00edses con tantos recursos, que con el uso adecuado de los recursos no tendr\u00edan ni necesidad, vean, de hacer un cambio revolucionario con relaci\u00f3n a la econom\u00eda, de tipo radical, como el que ha hecho nuestro pa\u00eds\u2026el problema est\u00e1 en la distribuci\u00f3n equitativa de la riqueza\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Un pa\u00eds donde los trabajadores pagan un impuesto a las ganancias nos dice mucho m\u00e1s que un gobierno poco abierto al di\u00e1logo o que hace funcionar el Congreso como una escriban\u00eda. Arturo Jauretche criticaba cabalmente al liberalismo al postular que, si no interven\u00eda el Estado, el mercado se com\u00eda la riqueza y a los m\u00e1s pobres. A los pobres los defiende el Estado o quedan a la buena de Dios. No parece adecuado entonces criticar solo las formas, los valores republicanos de los que nadie puede hablar con autoridad en nuestra historia reciente, sino que es pertinente poner en el tapete la discusi\u00f3n sobre la distribuci\u00f3n de la riqueza. No hay que olvidar que conquistas como el aguinaldo o las vacaciones pagas se establecieron en su momento por decreto.     <\/p>\n<p>Si en 1952 los trabajadores se apropiaban de un 54% del ingreso nacional, y a\u00fan en 1975 les correspond\u00eda casi el 50%, vemos en la actualidad, a\u00fan sin cifras oficiales confiables, que estamos lejos de esos guarismos y las consecuencias se hacen sentir. Mientras tanto, no pocos medios de difusi\u00f3n contin\u00faan hablando de las falencias democr\u00e1ticas y la discrecionalidad de las autoridades o de una de las consecuencias de la distribuci\u00f3n inequitativa, la inseguridad. <\/p>\n<p>El breve repaso de nuestra historia nos permite comprobar que una democracia y una rep\u00fablica cabales son imposibles si no se logra o al menos se avanza hacia la justicia social que permita lograr una sociedad mejor integrada y con posibilidades para todos. Sin justicia social se vuelve imposible el consenso. Toda nuestra historia parece deslizarse en ese gris de no conseguirlo, de sue\u00f1os truncos, de ambiciones hegem\u00f3nicas de los poderosos, de momentos de paz latente a la espera de un nuevo detonante que vuelva a desnudar otra vez el conflicto entre los poseedores y los no poseedores.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Sebasti\u00e1n Gim\u00e9nez Un problema que habitualmente se debate en los programas pol\u00edticos de los medios de comunicaci\u00f3n es el de la Rep\u00fablica. Con bastante asiduidad se tilda a distintos gobiernos de antirepublicanos o antidemocr\u00e1ticos, critic\u00e1ndolos por sus pr\u00e1cticas autoritarias e inconsultas. Como todo an\u00e1lisis pol\u00edtico, est\u00e1 influido por intereses ya que la objetividad es [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[11],"tags":[],"class_list":["post-2071","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-visiones-personales"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2071"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2071\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2072,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2071\/revisions\/2072"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2071"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2071"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}