{"id":2090,"date":"2015-09-23T20:14:16","date_gmt":"2015-09-23T23:14:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=2090"},"modified":"2022-05-03T14:55:43","modified_gmt":"2022-05-03T17:55:43","slug":"la-cosificacion-un-arma-de-dominacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=2090","title":{"rendered":"La cosificaci\u00f3n: un arma de dominaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nLos habitantes del cono sur americano somos muy contradictorios. Mientras nos llenamos la boca con referencias a nuestras ra\u00edces y caracter\u00edsticas folcl\u00f3ricas, vamos abandonando nuestra cultura en forma imperceptible, pero lastimosa.<br \/>\n <!--more--><\/p>\n<table width=\"80%\" align=\"right\" cellpadding=\"12\" cellspacing=\"0\" border=\"0\">\n<tr>\n<td align=\"right\"><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\"><i>Que buen idioma el m\u00edo, que buena lengua heredamos de los conquistadores torvos\u2026 \u00c9stos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras, por las Am\u00e9ricas encrespadas, buscando patatas, butifarras, frijolitos, tabaco negro, oro, ma\u00edz, huevos fritos, con aquel apetito voraz que nunca m\u00e1s se ha visto en el mundo\u2026 Todo se lo tragaban, con religiones, pir\u00e1mides, tribus, idolatr\u00edas iguales a las que ellos tra\u00edan en sus grandes bolsas\u2026 Por donde pasaban quedaba arrasada la tierra\u2026 Pero a los b\u00e1rbaros se les ca\u00edan de las botas, de las barbas, de los yelmos, de las herraduras, como piedrecitas, las palabras luminosas que se quedaron aqu\u00ed resplandecientes\u2026 el idioma. Salimos perdiendo\u2026 Salimos ganando\u2026 Se llevaron el oro y nos dejaron el oro\u2026 Se lo llevaron todo y nos dejaron todo\u2026 Nos dejaron las palabras.<br \/>\n<b>Pablo Neruda. <\/b>\u201cLa palabra\u201d (Confieso que he vivido)<\/i><\/font><\/p>\n<hr>\n<p><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\"><i>Voy los s\u00e1bados al \u201dDrugstore\u201d,<br \/>\nno s\u00f3lo por estar in.<br \/>\nComemos chicles con drogas,<br \/>\nes un Carnaby petit.<br \/>\nPlease, ofr\u00e9ceme una Pepsi,<br \/>\no no, prefiero una Sprite,<br \/>\naunque hay Orange Ginger Ale,<br \/>\n\u2013 no s\u00e9 qu\u00e9 voy a tomar.<br \/>\n<b>\u00a1Viva mi tierra chilena<br \/>\nque no soporta cadenas!<\/b><\/p>\n<p>Un Manhattan para el c\u00f3ctel,<br \/>\ncon un s\u00e1ndwich de pat\u00e9,<br \/>\nHilton, Viceroy y Lucky<br \/>\npara un feliz happy end.<br \/>\nVamos a bailar go-go<br \/>\nen un drive in especial,<br \/>\ntengo un p\u00f3ster de los Beatles<br \/>\ny un long play sensacional.<br \/>\n<b>\u00a1La patria y la soberan\u00eda<br \/>\nse defienden con la vida!<\/b><\/p>\n<p>Mi camisa es wash-and-ware<br \/>\ny mi esp\u00edritu tambi\u00e9n,<br \/>\nsoy pro-yanqui, amigos m\u00edos,<br \/>\npor eso I love el ingl\u00e9s.<br \/>\n<b>\u00a1Viva mi tierra chilena<br \/>\nque no soporta cadenas!<\/b><\/p>\n<p><b>\u00c1ngel Parra,<\/b> El Drugstore<\/i><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p><br clear=\"all\"><br \/>\n<font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\">La f\u00e9rrea campa\u00f1a desarrollada principalmente en Espa\u00f1a en defensa de la \u00d1 logr\u00f3 que se respetara esta letra emblema de la hispanidad en los teclados de las computadoras personales.<br \/>\nSeg\u00fan relata Gabriel Rubio (Agence France-Presse), <i>\u201cA principios de los a\u00f1os noventa, los 400 millones de personas que hablan espa\u00f1ol salieron a partir lanzas en defensa de una letra. A simple vista, nada parec\u00eda m\u00e1s quijosteco que la denominada \u201cbatalla de la e\u00f1e\u201d. Fuera del idioma espa\u00f1ol, era dif\u00edcil comprender esa campa\u00f1a universal, que estaba destinada -en el fondo- a preservar nada menos que el alma y la identidad de la lengua: la letra e\u00f1e, que se utiliza de manera constante desde el siglo XV, aparece en palabras esenciales del idioma como \u201cespa\u00f1ol\u201d y \u201cni\u00f1o\u201d.<br \/>\nEsa aut\u00e9ntica guerra cultural estall\u00f3 cuando la Uni\u00f3n Europea (UE) impuls\u00f3 en forma imprudente el proyecto de algunos fabricantes de ordenadores, que pretend\u00edan comercializar teclados sin \u00d1.<br \/>\n&#8230;la primera en reaccionar fue la Real Academia Espa\u00f1ola (RAE). La desaparici\u00f3n de la \u00d1 de los teclados, proclam\u00f3 en un informe divulgado en 1991, representar\u00eda \u201cun atentado grave contra la lengua oficial\u201d. \u201cEs escandaloso que la CE (Comunidad Europea) se haya atrevido a proponer a Espa\u00f1a la eliminaci\u00f3n de la e\u00f1e ( \u2026 ) s\u00f3lo por razones de comodidad comercial\u201d, afirm\u00f3 entonces el premio Nobel de Literatura 1982, el colombiano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez. \u201cLos autores de semejante abuso y de tama\u00f1a arrogancia deber\u00edan saber que la e\u00f1e no es una antigualla arqueol\u00f3gica, sino todo lo contrario: un salto cultural de una lengua romance que dej\u00f3 atr\u00e1s a las otras al expresar con una sola letra un sonido que en otras lenguas sigue expres\u00e1ndose con dos\u201d, argument\u00f3\u201d<\/i>.<\/p>\n<p>Como consecuencia de la firmeza del reclamo, a partir de 2007 el gobierno espa\u00f1ol debi\u00f3 autorizar el uso de la \u00f1 (junto con las tildes o las di\u00e9resis) como parte del nombre de los dominios .es para los sitios de Internet.<br \/>\nEsta medida fue copiada por el NIC.ar (organismo oficial argentino que regula los dominios web .ar). As\u00ed, a partir de 2008 se autorizaron los dominios que utilizan \u00f1, di\u00e9resis o acentos. <\/p>\n<p>Pero la contradicci\u00f3n propia de los argentinos es notable.<br \/>\nEl dise\u00f1o de las matr\u00edculas (patentes) para autom\u00f3viles en Argentina se modific\u00f3 en 1995. Actualmente consta de tres letras y tres n\u00fameros. Pero no utiliza la letra \u201c\u00d1\u201d. Durante 2014 salt\u00f3 de la \u201cN\u201d a la \u201cO\u201d.<br \/>\nSe me ocurre que la raz\u00f3n de evitar la \u00d1 es que podr\u00eda confundirse con la N. Pero si sigui\u00e9ramos ese razonamiento, se deber\u00eda evitar la E porque se confundir\u00eda con la F, as\u00ed como la G podr\u00eda confundirse con la C. De igual modo la O con la Q, la U con la V, la J con la I o \u00e9sta \u00faltima con la L.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las regulaciones o la presencia de los caracteres propios de nuestras lenguas oficiales, la pr\u00e1ctica cotidiana confirma la p\u00e9rdida de nuestra cultura a partir del uso de nuevas formas de comunicaci\u00f3n, que reflejan nuevas formas de expresi\u00f3n cultural.<br \/>\nExiste la letra \u00d1 en los teclados, pero muchas personas la evitan en sus mensajes. Para ahorrar tiempo, tambi\u00e9n se evitan los signos de interrogaci\u00f3n y exclamaci\u00f3n en el inicio de las oraciones. Y qu\u00e9 decir de las tildes. La neohabla de las redes sociales y las nuevas tecnolog\u00edas han sepultado los acentos.<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que los acentos no son trascendentes. Que la letra \u00d1 tampoco lo es. Que no lo son la cantidad de palabras que refieren -como sin\u00f3nimos- esa diversidad de expresiones que enriquecen con variedad de posibilidades nuestras representaciones y expresi\u00f3n de aquello que sentimos y pensamos.<br \/>\nAs\u00ed como el verbo \u201cget\u201d (y la expresi\u00f3n \u201cfuck\u201d que acompa\u00f1a toda forma de verbalizaci\u00f3n) fue desplazando -especialmente en Estados Unidos de Norteam\u00e9rica- a otros verbos simplificando la actividad de pensar, en el cono sur de nuestra Am\u00e9rica Latina estamos presenciando la desaparici\u00f3n de expresiones de honda ra\u00edz cultural. Pero lo alarmante no es el cambio, la transformaci\u00f3n o la revoluci\u00f3n. Lo terrible es que los cambios se produzcan a partir de la penetraci\u00f3n cultural que se consolida -en forma m\u00e1s o menos evidente- desde los medios de comunicaci\u00f3n, la m\u00fasica, los insumos tecnol\u00f3gicos, etc., con los que se bombardea a nuestras sociedades.<br \/>\nEl fen\u00f3meno de nuestra \u00e9poca podr\u00eda ser el \u201ctodo me da igual\u201d. La cosificaci\u00f3n, entendida como la reducci\u00f3n a la condici\u00f3n de cosa de todo aquello que no lo es.<\/p>\n<p>La reducci\u00f3n del lenguaje, la utilizaci\u00f3n de cada vez menos palabras, el uso de palabras extranjeras fuera de contexto o mal traducidas, son aspectos del drama de nuestra modernidad marcada por un colonialismo invisible pero implacable.<br \/>\nPor ejemplo, en estos \u00faltimos tiempos se ha generalizado -especialmente por los comunicadores sociales- el mal uso de la palabra \u201cbizarro\u201d con la intenci\u00f3n de se\u00f1alar algo \u201cretorcido\u201d, \u201cdeformado\u201d, \u201coscuro\u201d, \u201cextra\u00f1o\u201d o \u201cextravagante\u201d. Se la utiliza porque suena como la palabra espa\u00f1ola \u201cbizarro\u201d, por lo que se la castellaniza sin dudar. Es evidente que quienes la utilizan no conocen el verdadero significado de \u201cbizarro\u201d, esto es, en espa\u00f1ol, \u201cvaliente, esforzado\u201d.<br \/>\nLas lenguas se nutren y enriquecen con el uso de nuevas palabras, que se integran al acervo de cada pueblo por raz\u00f3n de la globalizaci\u00f3n y el avance de la tecnolog\u00eda.<br \/>\nEl uso de estas palabras, en nuestro caso castellanizadas, no significa una derrota cultural. Se trata de un proceso de enriquecimiento de la lengua. Sin embargo, la repetici\u00f3n sin sentido de expresiones que no se acaban de comprender se\u00f1alan al fin una situaci\u00f3n de alienaci\u00f3n, es decir un \u201cproceso mediante el cual el individuo o una colectividad transforman su conciencia hasta hacerla contradictoria con lo que deb\u00eda esperarse de su condici\u00f3n\u201d. <\/p>\n<p>El proceso de neocolonizaci\u00f3n nos aliena, nos enloquece, nos confunde, nos aleja de la realidad.<br \/>\nComo afirm\u00f3 Neruda, los conquistadores espa\u00f1oles destruyeron culturas, millones de personas murieron, cientos de lenguas se perdieron. Luego, otras culturas se levantaron desde las ruinas.<br \/>\nLa letra \u00d1 no es importante en s\u00ed misma, pero s\u00ed lo es en significado. No olvidemos. No perdamos lo que tanto le cost\u00f3 a nuestros padres y abuelos. Utilicemos las palabras para sostener nuestros esfuerzos y plasmar nuestra libertad.<br \/>\nY para finalizar con la cuesti\u00f3n de la \u00d1, recordemos aquello que con tanta claridad nos dej\u00f3 <b>Mar\u00eda Elena Walsh<\/b>: <\/p>\n<table width=\"90%\" align=\"right\" cellpadding=\"12\" cellspacing=\"0\" border=\"0\">\n<tr>\n<td><font face=\"Verdana, Arial\" SIZE=\"2pt\" color=\"#000000\"><i><b>LA E\u00d1E <\/b><br \/>\nLa culpa es de los gnomos, que nunca quisieron ser \u00f1omos&#8230;<br \/>\nCulpa tienen la nieve, la niebla, los nietos, los atenienses, el unicornio&#8230; Todos evasores de la e\u00f1e&#8230;<br \/>\nSe\u00f1oras, se\u00f1ores, compa\u00f1eros, \u00a1amados ni\u00f1os!&#8230; \u00a1No nos dejemos arrebatar la e\u00f1e!&#8230;<br \/>\nYa nos han birlado los signos de apertura de interrogaci\u00f3n y admiraci\u00f3n&#8230; Ya nos redujeron hasta el ap\u00f3cope&#8230; Ya nos han traducido el pochoclo (pop corn)&#8230;<br \/>\nY como \u00e9ramos pocos, la abuelita inform\u00e1tica ha parido un monstruoso # en lugar de la e\u00f1e, con su gracioso peluqu\u00edn.<br \/>\nQuieren decirme, \u00bfqu\u00e9 haremos con nuestros sue\u00f1os?&#8230;<br \/>\nEntre la fauna en peligro de extinci\u00f3n, \u00bffiguran los \u00f1and\u00faes y los \u00f1acurutuces?&#8230;<br \/>\nEn los pagos de A\u00f1atuya, \u00bfc\u00f3mo cantar\u00e1n A\u00f1oranzas?&#8230; \u00bfA qu\u00e9 pobre barrig\u00f3n fajaremos al \u00f1udo?&#8230; \u00bfQu\u00e9 ser\u00e1 del A\u00f1o Nuevo&#8230; El tiempo de \u00f1aupa&#8230; Aquel tapado de armi\u00f1o, y La \u00f1ata contra el vidrio?&#8230; \u00bfY c\u00f3mo graficaremos la m\u00e1s dulce consonante de la lengua guaran\u00ed?&#8230;<br \/>\n&#8216;La ortograf\u00eda tambi\u00e9n es gente&#8217;, escribi\u00f3 Fernando Pessoa&#8230; Y, como la gente, sufre variadas discriminaciones&#8230;<br \/>\nHay signos y signos, unos blancos, altos y de ojos azules, como la W o la K&#8230; Otros , pobres morochos de Hispanoam\u00e9rica, como la letrita segunda; la e\u00f1e, jam\u00e1s considerada por los mon\u00f3culos brit\u00e1nicos, que est\u00e1 en peligro de pasar al bando de los desocupados, despu\u00e9s de rendir tantos servicios y no ser precisamente una letra \u00f1oqui&#8230;<br \/>\nA barrerla, a borrarla, a sustituirla, dicen los perezosos manipuladores de las maquinitas, s\u00f3lo porque la \u00f1 da un poco de trabajo&#8230; Pereza ideol\u00f3gica, hubi\u00e9ramos dicho en la d\u00e9cada del setenta&#8230;<br \/>\nUna letra espa\u00f1ola es un defecto m\u00e1s de los hispanos, esa raza impura formateada y escaneada, tambi\u00e9n por pereza y comodidad&#8230;<br \/>\nNada de hondure\u00f1os, salvadore\u00f1os, caribe\u00f1os, paname\u00f1os&#8230; \u00a1Impronunciables nativos!&#8230; Sigamos siendo due\u00f1os de algo que nos pertenece, esa letra con caperuza, algo muy peque\u00f1o, pero menos \u00f1o\u00f1o de lo que parece&#8230;<br \/>\nAlgo importante, algo gente, algo alma y lengua, algo no descartable, algo propio y compartido, porque as\u00ed se nos canta&#8230;<br \/>\nNo faltar\u00e1 quien ofrezca soluciones absurdas: escribir con nuestro inolvidable C\u00e9sar Bruto, compinche del maestro Oski.<br \/>\nNinios, suenios, otonio&#8230; Fantas\u00eda inexplicable que ya fue y preferimos no reanudar, salvo que la Madre Patria retroceda, y vuelva a llamarse Hispania&#8230;<br \/>\nLa supervivencia de esta letra nos ata\u00f1e, sin distinci\u00f3n de sexos, credos ni programas de software&#8230;<br \/>\nLuchemos para no a\u00f1adir m\u00e1s le\u00f1a a la hoguera, donde se debate nuestro discriminado signo&#8230; Letra es sin\u00f3nimo de car\u00e1cter&#8230;<br \/>\n\u00a1Avis\u00e9moslo al mundo entero por Internet!&#8230; <\/i><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>\n<\/font><br \/>\n<br \/>\n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Parra Los habitantes del cono sur americano somos muy contradictorios. 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