{"id":377,"date":"2009-03-16T00:48:58","date_gmt":"2009-03-16T02:48:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=377"},"modified":"2009-03-16T00:48:58","modified_gmt":"2009-03-16T02:48:58","slug":"la-division-americana-de-ayer-hoy-y-manana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=377","title":{"rendered":"La divisi\u00f3n americana de ayer, hoy y ma\u00f1ana"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">La ense\u00f1anza de la Historia adquiere gran importancia en nuestros pa\u00edses &#8220;subdesarrollados&#8221; o perif\u00e9ricos. Su an\u00e1lisis cr\u00edtico hace posible adentrarnos en los or\u00edgenes de nuestros problemas para encontrar el hilo de la madeja que nos permita tomar decisiones de acuerdo a nuestros propios intereses.<br \/>\n<br \/>Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\n<!--more--><br \/>\n<br \/>\nEnrique de Gand\u00eda se\u00f1alaba en 1932: <i>&#8220;la ense\u00f1anza de la Historia que se imparte en las escuelas elementales tiene una importancia grand\u00edsima pues el noventa por ciento de los alumnos no recibe otra instrucci\u00f3n y durante toda su vida no recuerda otras nociones hist\u00f3ricas&#8230; La ense\u00f1anza deficiente y err\u00f3nea es lo que ha hecho que muchos hombres que luego no han proseguido sus estudios, pero a quienes los azares de la pol\u00edtica han elevado a altos puestos, divulguen y traten de imponer conceptos hist\u00f3ricos por completo equivocados&#8230;&#8221;<br \/>\n<\/i><br \/>\nA 200 a\u00f1os de los acontecimientos impulsados por la determinaci\u00f3n de miles de americanos que dieron su vida para lograr nuestra independencia de Espa\u00f1a, debemos repasar circunstancias, ideas y acciones, para no caer en nuevos errores que nos impondr\u00edan m\u00e1s penurias y sometimiento.<br \/>\n<br \/>El mapa del Virreinato del R\u00edo de la Plata se desmembr\u00f3 a partir de la guerra contra Espa\u00f1a en nuevos pa\u00edses: Argentina, Bolivia, Chile, Paraguay, Uruguay y una porci\u00f3n del sur brasile\u00f1o. La pol\u00edtica inglesa impuso as\u00ed el viejo axioma de \u201cdivide para reinar\u201d.<br \/>\n<br \/>\nHoy, esta regi\u00f3n tan rica en riquezas naturales y sin embargo sumida en el subdesarrollo y el endeudamiento, vuelve a ser sacudida por la intenci\u00f3n de seguir achicando y dividiendo con el objeto de mantener y aun profundizar el estatus de colonia, propiedad de las grandes corporaciones multinacionales.<br \/>\n<br \/>\nEl testeo para confirmar la continuidad del plan se est\u00e1 llevando a cabo ya en Bolivia. Santa Cruz de la Sierra, como la Patagonia, es rica en petr\u00f3leo y gas, madera y agua. Los herederos de aquellos que traicionaron a su \u201cterru\u00f1o\u201d, a su pueblo y su cultura, se encuentran empe\u00f1ados en convertirse en los modernos personeros de los intereses extranjeros.<br \/>\n<br \/>As\u00ed, analizar la historia de la conquista y dominio de la Patagonia en ese contexto nos alumbra acerca de un posible futuro no deseado.<br \/>\n<br \/>\nLa sed desenfrenada de riquezas determin\u00f3 el saqueo de millones de hect\u00e1reas en el sur patag\u00f3nico y produjo el sometimiento hasta la extinci\u00f3n de naciones como los Onas. Luego de la acci\u00f3n de la fuerza bruta lleg\u00f3 el turno de los intelectuales que demostraron lo &#8220;inevitable&#8221; del proceso civilizador. Las explicaciones fueron varias, sintetizadas maravillosamente en la sentencia &#8220;Conquista del Desierto&#8221; (1879). Como si esas tierras no hubieran estado habitadas, se ponder\u00f3 a los conquistadores como virtuosos dominadores de un &#8220;p\u00e1ramo desierto&#8221; &#8220;inh\u00f3spito&#8221;, &#8220;inculto&#8221; y &#8220;ajeno&#8221; a la civilizaci\u00f3n.<br \/>\n<br \/>\nLa introducci\u00f3n de la cr\u00eda de ganado ovino en la Patagonia desencaden\u00f3 a\u00f1os m\u00e1s tarde la caza de los ind\u00edgenas y determin\u00f3 su fin. El Padre Alberto Mar\u00eda De Agostini (misionero salesiano) dej\u00f3 testimonio sobre este drama: <i>&#8220;Aventureros de la peor especie, buscadores de oro y cazadores de focas, cometieron impunemente actos nefastos contra esas infelices criaturas a quienes despu\u00e9s ultimaban sin piedad. Para los onas, el principal agente de su r\u00e1pida extinci\u00f3n fue la persecuci\u00f3n despiadada y sin tregua que le hicieron los estancieros, por medio de peones ovejeros quienes, estimulados y pagados por los patrones, los cazaban sin misericordia a tiros de winchester o los envenenaban con estricnina, a punto casi de exterminarlos, hasta quedar como \u00fanicos due\u00f1os de los campos primeramente ocupados por los abor\u00edgenes&#8230;&#8221;<\/i><br \/>\n<br \/>La producci\u00f3n de lana requer\u00eda mano de obra, raz\u00f3n por la que la Patagonia se pobl\u00f3 con miles de trabajadores, muchos de ellos inmigrantes de la vieja Europa.<br \/>\n<br \/>\nEn la d\u00e9cada de 1920 se produjo una crisis internacional en el mercado de la lana. Los estancieros buscaron ahorrar y no cumplieron con los convenios con los trabajadores. Ante el reclamo de \u00e9stos, los propietarios de las tierras los desalojaron de las estancias y de los hoteles con el apoyo  de la polic\u00eda. El enfrentamiento se zanj\u00f3 con el env\u00edo de tropas desde Buenos Aires, encargadas de &#8220;pacificar&#8221;, lo que lograron con persecuciones y fusilamientos colectivos (Patagonia tr\u00e1gica).<br \/>\n<br \/>\nA pesar del apoyo de los gobiernos nacionales, los nuevos propietarios de la tierra -en muchos casos compa\u00f1\u00edas inglesas- evitaban el  pago de impuestos haciendo salir sus cargamentos de lana -sin control- desde los mismos puertos patag\u00f3nicos con la complicidad de los gobiernos provinciales.<br \/>\n<br \/>\nLa historia patag\u00f3nica pone en evidencia una diversidad de concepciones en relaci\u00f3n a la patria. Para los pueblos originarios, la patria era su cultura en relaci\u00f3n a la tierra. Para los criollos nacidos en Am\u00e9rica (como los gauchos), la patria era el terru\u00f1o, el lugar donde desarrollaban sus ra\u00edces. Para los pobres, gauchos reconvertidos a peones rurales por obra del alambrado o inmigrantes de la empobrecida Europa, la patria fue el trabajo. Y para los nuevos terranientes apropiadores de la tierra americana, la patria fue el dinero; sus ganancias se fundamentaron en la apropiaci\u00f3n de tierras ajenas, en la explotaci\u00f3n de los trabajadores y en el copamiento del Estado para utilizar las leyes y la fuerza represiva en su propio beneficio. Las clases dominantes argentinas buscaron sus aliados en las grandes potencias, se subordinaron a sus necesidades para obtener una tajada de sus infames ganancias.<br \/>\n<br \/>\nNo fue extra\u00f1o entonces que plantearan la contradicci\u00f3n \u201ccivilizaci\u00f3n o barbarie\u201d, se\u00f1alando lo europeo como signo de progreso y lo americano como expresi\u00f3n del atraso; que cumplieran los mandatos de Inglaterra, ascendida a Primera Potencia a partir de imponer la divisi\u00f3n internacional del trabajo: los pa\u00edses subdesarrollados produc\u00edan las materias primas y consum\u00edan los productos elaborados por sus f\u00e1bricas con el valor agregado de su industria y el control de las rutas comerciales. Para aumentar su poder, Inglaterra promovi\u00f3 la descomposici\u00f3n de los antiguos territorios que integraban el Virreinato del R\u00edo de la Plata, haciendo pelear y endeudar a los nuevos pa\u00edses.<br \/>\n<br \/>\nAyer el antiguo Virreinato del R\u00edo de la Plata, hoy Bolivia. \u00bfSer\u00e1 el futuro de la Patagonia la cr\u00f3nica de un destino anunciado?<br \/>\n<br \/>\nEl Libertador Sim\u00f3n Bol\u00edvar escribi\u00f3 la Carta de Jamaica en 1815: <i>&#8220;los americanos, en el sistema espa\u00f1ol&#8230;, no ocupan otro lugar en la sociedad que el de siervos propios para el trabajo, y cuando m\u00e1s el de simples consumidores; y aun esta parte coartada con restricciones chocantes; tales son las prohibiciones del cultivo de frutos de Europa, el estanco de las producciones que el rey monopoliza, el impedimento de las f\u00e1bricas que la misma pen\u00ednsula no posee, los privilegios exclusivos del comercio hasta de los objetos de primera necesidad; las trabas entre provincias y provincias americanas para que no se traten, entienden, ni negocien; en fin, \u00bfquiere V. saber cu\u00e1l era nuestro destino? Los campos para cultivar el a\u00f1il, la grana, el caf\u00e9, la ca\u00f1a, el cacao y el algod\u00f3n; las llanuras solitarias para criar ganados; los desiertos para cazar las bestias feroces; las entra\u00f1as de la tierra para excavar el oro, que puede saciar a esa naci\u00f3n avarienta.<\/i>&#8221;<br \/>\n<br \/>\nSus palabras deber\u00edan ser escuchadas en estos d\u00edas. Como se\u00f1al\u00f3 Bol\u00edvar, <i>\u201cyo deseo m\u00e1s que otro alguno ver formar en Am\u00e9rica la m\u00e1s grande naci\u00f3n del mundo, menos por su extensi\u00f3n y riquezas que por su libertad y gloria\u201d<\/i>.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ense\u00f1anza de la Historia adquiere gran importancia en nuestros pa\u00edses &#8220;subdesarrollados&#8221; o perif\u00e9ricos. 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