{"id":4995,"date":"2022-11-16T15:32:59","date_gmt":"2022-11-16T18:32:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=4995"},"modified":"2022-11-16T15:32:59","modified_gmt":"2022-11-16T18:32:59","slug":"relatos-subjetivados-y-subjetivantes-de-una-experiencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=4995","title":{"rendered":"<strong>Relatos subjetivados y subjetivantes de una experiencia<\/strong>"},"content":{"rendered":"\n<p>Por <strong>Veronica Zanga Donna<\/strong> *<\/p>\n\n\n\n<p> El presente art\u00edculo describe mi experiencia de trabajo como psic\u00f3loga dentro de una instituci\u00f3n escolar durante un a\u00f1o lectivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde mi perspectiva subjetiva -a trav\u00e9s de vi\u00f1etas cl\u00ednicas, cuestionamientos y eventos que me resultaron impactantes- pretende poner en palabras algunos avatares del trabajo realizado y su recorrido, poniendo en valor ciertos detalles que pueden resultar significativos para los ni\u00f1os ni\u00f1as y adolescentes atendidos, como tambi\u00e9n para los actores institucionales involucrados en cada situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La actividad psicoterap\u00e9utica a la que refiere el art\u00edculo se enmarca dentro del programa CaixaProinfancia<em><strong> -1-<\/strong><\/em>, destinado a la promoci\u00f3n y desarrollo integral de la infancia en situaci\u00f3n de pobreza y vulnerabilidad. El subprograma de atenci\u00f3n psicoterap\u00e9utica personal y familiar tiene la finalidad de brindar apoyo psico-social, psicol\u00f3gico y psicoterap\u00e9utico a ni\u00f1os, ni\u00f1as, adolescentes y familias con dificultades o conflictos emocionales y de relaci\u00f3n. Las actividades que ofrece van desde apoyo o asesoramiento puntual hasta la atenci\u00f3n psicoterap\u00e9utica, ya sea en sus modalidades individual, familiar o talleres grupales. La demanda de atenci\u00f3n para cada ni\u00f1o la realiza la escuela o alguna entidad social referente a la que asista el ni\u00f1o, ni\u00f1a o familia en cuesti\u00f3n. Las terapias se realizan en los colegios a los que asisten los ni\u00f1os. En este caso, la actividad hace referencia a colegios de Badalona.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin pretensi\u00f3n de objetividad, comparto mis reflexiones y vivencias dejando abierta la posibilidad a una futura profundizaci\u00f3n e investigaci\u00f3n de las tem\u00e1ticas que surgen a ra\u00edz del art\u00edculo.<\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p class=\"has-text-align-right\"> <em>A menudo los hijos se nos parecen, y as\u00ed nos dan la primera satisfacci\u00f3n;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>\u00e9sos que se menean con nuestros gestos, echando mano a cuanto hay a su alrededor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par, sin respeto al horario ni a las costumbres y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ni\u00f1o, deja ya de joder con la pelota. Ni\u00f1o, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Cargan con nuestros dioses y nuestro idioma, con nuestros rencores y nuestro porvenir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Por eso nos parece que son de goma y que les bastan nuestros cuentos para dormir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Nos empe\u00f1amos en dirigir sus vidas sin saber el oficio y sin vocaci\u00f3n. Les vamos trasmitiendo nuestras frustraciones con la leche templada y en cada canci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Ni\u00f1o, deja ya de joder con la pelota. Ni\u00f1o, que eso no se dice, que eso no se hace, que eso no se toca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan y que un d\u00eda nos digan adi\u00f3s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Joan Manuel Serrat<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Esos Locos Bajitos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p> <\/p>\n\n\n\n<p>En muchas ocasiones, mientras realizaba diferentes tareas como psic\u00f3loga trabajando en la instituci\u00f3n escolar, me ven\u00eda a la memoria la letra de la preciosa canci\u00f3n con la que quise comenzar este recorrido, sobre todo al escuchar las diferentes demandas realizadas por cada ni\u00f1o, mientras imaginaba cu\u00e1l seria la fantas\u00eda de resoluci\u00f3n, de curaci\u00f3n, que como psic\u00f3loga trabajando con ni\u00f1os esperaban que podr\u00eda aportar, aquello que esperar\u00eda quien hiciera la demanda que fuera el resultado del trabajo con \u201cesos locos bajitos, sin respeto al horario ni a las costumbres y a los que por su bien, hay que domesticar\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>&#8211; Pedro no para quieto, molesta a sus compa\u00f1eros, no atiende\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Aina sale y entra de la clase cuando le da la gana, si no puede hacer lo que quiere responde con violencia.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; Aitor falta el respeto a los maestros y a sus compa\u00f1eros, est\u00e1 desmotivado, no aprende.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Estas frases que configuran la demanda y que suelen agruparse dentro de otra frase que las caracteriza:\u201cdificultades en el aprendizaje o en la conducta del ni\u00f1o\u201d, nos convocan a pensar, a analizar, no s\u00f3lo al ni\u00f1o en cuesti\u00f3n sino al contexto en el que se produce la dificultad.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00bfComo ha de ser la conducta del ni\u00f1o seg\u00fan se espera en este contexto?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfEs la conducta esperable y normalizada indicadora de salud?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfCu\u00e1n quieto ha de estar un ni\u00f1o?<\/li>\n\n\n\n<li>\u00bfCu\u00e1n sumiso ha de ser a los deseos e indicaciones del adulto?<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p> En la escuela, en tanto instituci\u00f3n social, convergen y se entrecruzan diferentes discursos y saberes que permiten sostener -en parte- la socializaci\u00f3n del ni\u00f1o, a la vez que funciona como un escenario en el que se expresan los desacuerdos, paradojas y fragmentaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Junto a una ilusi\u00f3n de homogeneidad de los ni\u00f1os, basada en la edad y el desarrollo evolutivo esperable, se expresan claramente las diferencias culturales, socio-econ\u00f3micas, religiosas, de historia personal, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de la evidente heterogeneidad de los grupos de ni\u00f1os, la clase s\u00f3lo puede funcionar si al menos la conducta de los ni\u00f1os resulta homog\u00e9nea en funci\u00f3n del marco de desarrollo del proceso ense\u00f1anza-aprendizaje. Entonces, de repente -quiz\u00e1s por disfuncional- esta heterogeneidad es dejada de lado, casi negada. Y es all\u00ed donde aparece la pregunta: \u00bfqu\u00e9 le pasa a Fulanito?, \u00bfpor qu\u00e9 es diferente?<\/p>\n\n\n\n<p>Para los ni\u00f1os que no se ajustan a la demanda escolar esperada se solicita la intervenci\u00f3n de los especialistas para que profundicen en el estudio de la \u201cdesviaci\u00f3n\u201d mediante una evaluaci\u00f3n psicol\u00f3gica, ya que \u201clos problemas de aprendizaje y conducta\u201d son significados en t\u00e9rminos de que algo falla en el ni\u00f1o, en el maestro, en la familia.<\/p>\n\n\n\n<p> Escuchar desde la escucha anal\u00edtica implica reconocer de entrada que no se sabe qu\u00e9 le pasa a alguien, que s\u00f3lo se podr\u00e1 saber a medida que el que no sabe va hablando, y escuchando lo que dice va sabiendo.<\/p>\n\n\n\n<p>Aceptar la incertidumbre, y transmitir esto a quien nos pide un diagnostico r\u00e1pido y concreto es dif\u00edcil. El tiempo para desplegar la demanda es imprescindible. No se trata de no tener un plan de trabajo especifico para ese ni\u00f1o que es \u00fanico, sino de no recortar las posibilidades a trav\u00e9s de un presunto diagnostico que podr\u00eda resultar limitante. Limitante a la hora de pensar, cuestionarnos e ir abriendo nuevos caminos.<\/p>\n\n\n\n<p>La apuesta es, en mi opini\u00f3n y sobre todo al principio, ir abriendo los espacios para que surja la palabra de los mismos actores de la instituci\u00f3n; espacios para pensar y expresar las diferentes dimensiones en juego en cada situaci\u00f3n, para encontrar aquello que no se sabia o no se hab\u00eda pensado, o que se hab\u00eda dejado de lado dada la complejidad de las problem\u00e1ticas en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Muchas veces nos encontramos buscando d\u00f3nde esta la falla, dejando de lado la complejidad de la situaci\u00f3n que queremos resolver.<\/p>\n\n\n\n<p>Las situaciones vitales de los ni\u00f1os -en ocasiones de un alto grado de complejidad- si bien movilizan ansiedades y conflictos intrapsiquicos, son parte de la vida de todo ser humano, y no fallas de nadie. Esta tendencia a buscar la falla a modo de una etiqueta diagn\u00f3stica para el ni\u00f1o, para una familia que no cumple con las funciones esperadas o un sistema educativo que carece de recursos \u00f3ptimos, etc., genera v\u00ednculos especulares en los que cada uno proyecta en el otro su propia impotencia. De esta manera se dificulta enormemente el trabajo interdisciplinario necesario para elaborar ideas conjuntas que permitan abordar de una manera creativa las dificultades con las que nos encontramos.<\/p>\n\n\n\n<p>La impotencia, y la falta de consenso en ocasiones derivan en respuestas parciales y desesperadas.<\/p>\n\n\n\n<p> En una ocasi\u00f3n, llegando a la sala habitual de trabajo en la escuela, me encuentro con la habitaci\u00f3n vac\u00eda y cerrada. Frente a mi sorpresa me informan que esa sala hab\u00eda sido destinada a un recurso pedag\u00f3gico de urgencia destinado a resolver problemas conductuales. Le llamaban la habitaci\u00f3n de la calma.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos disponemos con una ni\u00f1a a organizar nuestro trabajo justo en la sala de enfrente, cuando comienzan a escucharse gritos. Al observar, vemos c\u00f3mo un ni\u00f1o, en estado de crisis, es compelido a entrar a la sala en contra de su voluntad. Una vez dentro se le dice que se quedar\u00e1 all\u00ed hasta que pueda calmarse.<\/p>\n\n\n\n<p>La ni\u00f1a con la que estaba trabajando parece percibir el desconcierto y asombro en mi expresi\u00f3n y me dice: <em>\u201cno te preocupes, yo tambi\u00e9n he estado all\u00ed, no se por qu<\/em><em>\u00e9<\/em><em> grita tanto Pedro, la vez que yo estuve me di una siesta, prefiero estar all\u00ed que con una profe que es mala\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p> Es all\u00ed, en esos momentos, cuando uno se para a pensar, porque el escenario institucional desconcierta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfHasta qu\u00e9 punto un m\u00e9todo coercitivo puede resultar pedag\u00f3gico?, \u00bfcu\u00e1l es la urgencia de la situaci\u00f3n?, \u00bfhasta qu\u00e9 punto -y en que situaciones- resulta l\u00edcito actuar utilizando la fuerza y el poder adulto en contra de la voluntad del ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>Calmarse por la fuerza y voluntad de otro parece una especie de paradoja.<\/p>\n\n\n\n<p>Al intentar inculcar al ni\u00f1o valores morales en forma compulsiva, lo que logramos es alejarlo de los mismos. Por la fuerza entendemos la voluntad del otro pero nos alejamos de nuestras propias necesidades y deseos.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott considera que los criterios \u00e9ticos, est\u00e9ticos o ideol\u00f3gicos a los que adherimos \u201cser\u00e1n buenos no por ser mejores, sino por ser nuestros\u201d. Los ni\u00f1os llegan a una especie de moral personal en la medida en que se han encontrado a s\u00ed mismos y han empezado a tener un sentido de existencia personal y autoconocimiento (Lacruz Navas, 2011: 616 &#8211; 620). Har\u00e1 falta un ambiente facilitador tendiente a que el ni\u00f1o albergue sentimientos de confianza y de creencia en algo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEsta sala funciona como un ambiente facilitador donde el ni\u00f1o puede recuperar la confianza en s\u00ed mismo y en los otros?<\/p>\n\n\n\n<p> Luis se pone en peligro, amenaza con tirarse escaleras abajo. Se clava un l\u00e1piz y mira al adulto responsable. Parece querer comprobar si hay alguien capaz de sentir dolor por \u00e9l. Esta escena que se repite se monta siempre enfrente del adulto como un grito de auxilio mudo que s\u00f3lo puede escucharse a trav\u00e9s del acto peligroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Me lo imagino pensando: <em>\u201cquiero saber si de verdad te importo, si valgo algo, si yo importo\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>En el colegio, esta situaci\u00f3n genera angustia en todos los actores institucionales.<\/p>\n\n\n\n<p>En la consulta me dice: <em>\u201ctu quieres que me muera?, porque yo me quiero morir\u201d<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edas antes, luego de una llamada de atenci\u00f3n de la escuela hacia sus padres por el comportamiento del ni\u00f1o, volv\u00eda a casa mientras su padre le dec\u00eda: <em>\u201ccuando lleguemos te mato\u201d\u2026<\/em><\/p>\n\n\n\n<p> Mario se frustra cuando no le sale bien una letra o cuando el dibujo no le queda como \u00e9l quiere. Se enfada y se dice a s\u00ed mismo: <em>\u201csoy un tonto, soy una basura\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La madre me explica (muy angustiada) que acaba de hacer una denuncia por una situaci\u00f3n de abuso del primo de Mario hacia Mario. El primo esta en prisi\u00f3n y toda la familia extensa culpa a Mario de la situaci\u00f3n de su primo.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos historias desgarradoras en las que se suceden hechos impactantes y se observan respuestas comportamentales. Estos hechos e informaciones, que parecen arrojar luz sobre el comportamiento del ni\u00f1o, funcionan como un saber no sabido dentro del discurso institucional, que asegura no comprender en absoluto que le esta\u00e1pasando al ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 le pasa a Mario?, preguntan las maestras a pesar de conocer la desgarradora historia. \u00bfPor qu\u00e9 no se comporta como el resto de sus compa\u00f1eros?<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY Luis? \u00bfc\u00f3mo logramos que respete, igual que el resto de los ni\u00f1os, la normativa institucional?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que me pregunto en ese momento es si es posible, dentro del contexto escolar, contener a un ni\u00f1o para el cual no es prioritario ni posible seguir la normativa. \u00bfEs posible contener a un ni\u00f1o que tiene en un momento necesidades diferentes al resto, necesidades que se vuelven impostergables seg\u00fan la urgencia que marca el sufrimiento que se genera en la situaci\u00f3n vital del ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>Quienes trabajamos con ni\u00f1os y adolescentes estamos acostumbrados a crear dispositivos y modos de intervenci\u00f3n singulares.<\/p>\n\n\n\n<p>En la escuela, frente a una demanda tan diversa, es dif\u00edcil pensar en un encuadre de trabajo \u00fanico. Aun as\u00ed creo que es posible pensar en ciertas generalidades.<\/p>\n\n\n\n<p>En algunos casos en los que somos llamados a intervenir, se trata de verdaderas cat\u00e1strofes, al menos en el entorno m\u00e1s inmediato e importante para el ni\u00f1o, que es la familia. Situaciones de abuso, desamparo, violencia, nos generan cierta perplejidad, sobre todo cuando nos encontramos en el momento agudo, en plena crisis o cat\u00e1strofe. Otras veces intervenimos en un momento posterior.<\/p>\n\n\n\n<p>Es importante para mi diferenciar estos momentos en los que se proponen intervenciones de distinto orden; sobre todo, poder pensar al respecto para poder elaborar ese sentimiento contratransferencial de impotencia e insuficiencia frente a la magnitud de los hechos.<\/p>\n\n\n\n<p> Benyakar (2005), en su texto \u201cEl psicoanalista ante desastre y cat\u00e1strofes sociales\u201d, nos habla de la gran posibilidad que tenemos los analistas de enmarcar la reacci\u00f3n frente a una cat\u00e1strofe en una relaci\u00f3n humana de contenci\u00f3n. Este autor sostiene que el car\u00e1cter repentino de los impactos disruptivos provoca una enajenaci\u00f3n en el damnificado que coarta la demanda y que es esta sutil presencia del analista en la situaci\u00f3n de cat\u00e1strofe misma la que posibilitar\u00e1 a posteriori el surgimiento de una \u201cverdadera demanda terap\u00e9utica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata entonces no s\u00f3lo de la potencialidad y funci\u00f3n preventiva de esta presencia sutil, sino de una presencia que en su sutileza sostiene y contiene; una presencia que intenta adaptarse suficientemente bien a las necesidades que surgen en el momento, necesidad que a veces es de intimidad y tranquilidad, otras de movimiento y apertura; necesidades que nos llevan a desplazarnos en el espacio (unas veces sala, biblioteca, patio) flexibilizando el encuadre habitual.<\/p>\n\n\n\n<p> Para Winnicott (1991), lo esencial del encuadre es ser un \u201csost\u00e9n terap\u00e9utico\u201d; un sost\u00e9n que tiene que ver con la actitud del analista m\u00e1s all\u00e1 de las variables de espacio tiempo, etc. Nos habla de una actitud capaz de sostener una adaptaci\u00f3n activa a las necesidades del paciente, dando suma importancia al momento \u201csagrado\u201d en que el paciente deposita su confianza en nosotros, oportunidad \u00fanica que debe ser aprovechada.<\/p>\n\n\n\n<p>El terapeuta, con su adaptaci\u00f3n activa, ha de crear un \u00e1rea de intercambio, un espacio transicional donde ambos puedan jugar juntos; ambiente facilitador y de sost\u00e9n que provee de confianza y seguridad. El dispositivo as\u00ed planteado nos provee de un nuevo ambiente que ayuda a restituir la confiabilidad que se hab\u00eda perdido y posibilita la regresi\u00f3n, \u201cen sentido benigno\u201d, donde todo puede volver a comenzar.<\/p>\n\n\n\n<p>La posibilidad de intervenir de manera eficaz radica en el particular lazo que podamos construir en esos encuentros. Nuestra practica en el establecimiento del vinculo ha de ser humanizante. La humanizaci\u00f3n tiene que ver con la empat\u00eda. Tiene que ver con este intento de ponernos en el lugar del otro para poder comprenderlo, para saber qu\u00e9 quiere, qu\u00e9 necesita. Por m\u00e1s que lo intentemos, no somos el otro, no tenemos acceso a la particularidad de su necesidad, pero al responder estaremos aportando, finalmente, m\u00e1s de lo que necesita. Lo que importa es que haya una respuesta. Es escuchar m\u00e1s all\u00e1 del \u201cgrito desesperado\u201d una demanda significante. Suponer esta demanda en el otro es humanizante mas all\u00e1 de que exista en principio, o no, esta intenci\u00f3n demandante. El suponerla y responder es un gesto que humaniza, reconociendo al otro y al vinculo con \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, de esta manera, ayudamos a restablecer la confianza en la comunicaci\u00f3n y en el vinculo en momentos en que la persona se siente desamparada y el entorno ha colapsado.<\/p>\n\n\n\n<p> Estar presente y adaptarme a los diferentes pedidos y necesidades relacionados a las diferentes situaciones de cada ni\u00f1o, y a la vez generar los espacios institucionales donde los diferentes actores podamos intercambiar ideas y generar pensamiento com\u00fan, parece haber sido (en general), haciendo un an\u00e1lisis retrospectivo, la intervenci\u00f3n m\u00e1s eficaz e importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Soportar la ansiedad que generan las situaciones de riesgo para los ni\u00f1os, entendiendo que una vez realizadas las gestiones pertinentes con los servicios de protecci\u00f3n adecuados podemos entregarnos a la tarea de sost\u00e9n generando un espacio en el que aquello que est\u00e1 da\u00f1ado pueda comenzar a reconstruirse sobre una base segura, respetando el tiempo y la voluntad del ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto que parece una obviedad resulta dif\u00edcil en esos momentos de crisis en los que muchas veces intervenimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Maestros, psicopedagogos, directores, psic\u00f3logos, querr\u00edamos proteger a los ni\u00f1os; decidir qu\u00e9 es lo mejor para ellos en cada momento, para que no se equivoquen, para que no sufran. La angustia, el miedo, nos juegan a veces malas pasadas, haci\u00e9ndonos olvidar que el ni\u00f1o es, y as\u00ed lo dice la ley, un sujeto de pleno derecho, no un objeto de protecci\u00f3n. \u201c&#8230;nada ni nadie puede impedir que sufran, que las agujas avancen en el reloj, que decidan por ellos, que se equivoquen, que crezcan, y que un d\u00eda nos digan adi\u00f3s&#8230;\u201d<\/p>\n\n\n\n<p> <strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em><strong>-1-<\/strong><\/em> CaixaProinfancia, de la Fundaci\u00f3n \u201dla Caixa\u201d, es un programa contra la pobreza infantil. La Fundaci\u00f3n Bancaria \u201dla Caixa\u201d gestiona la Obra Social que ha caracterizado hist\u00f3ricamente a \u201dla Caixa\u201d y a las participaciones accionariales del Grupo \u201dla Caixa\u201d, incluida CaixaBank, Barcelona, Espa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf<\/strong><strong>\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Benyakar Moty, 2005. \u201cEl psicoanalista ante desastre y cat\u00e1strofes sociales\u201d, en Actualidad Psicol\u00f3gica N\u00ba 336, Bs. As.<\/p>\n\n\n\n<p>Javier Lacruz Navas, 2011. \u201cDonald Winnicott: vocabulario esencial\u201d, Mira Editores,S.A., Zaragosa.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1993. \u201cEl valor de la consulta terap\u00e9utica\u201d (1965) en Exploraciones Psicoanal\u00edticas II, Ed.Paidos , Bs. As.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1993. Cl\u00ednica psicoanal\u00edtica infantil, introducci\u00f3n, Ed. Lumen Horm\u00e9, Bs.As.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1993. \u201cEl concepto de trauma en relaci\u00f3n con el desarrollo del individuo dentro de la familia\u201d (1965), en Exploraciones psicoanal\u00edticas I, Ed. Paidos, Buenos Aires<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1991. \u201cImportancia del encuadre en el modo de tratar la regresi\u00f3n en psicoan\u00e1lisis\u201d (1964), en Exploraciones Psicoanal\u00edticas I, Ed. Paidos, Bs. As.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1991. \u201cEl concepto de regresi\u00f3n cl\u00ednica comparado con el de organizaci\u00f3n defensiva\u201d (1967), en Exploraciones Psicoanal\u00edticas I, Ed. Paidos, Bs. As.<\/p>\n\n\n\n<p>Winnicott Donald, 1982. \u201cEl temor al derrumbe\u201d (1974), en Revista de Psicoan\u00e1lisis, Vol. IV, N \u00ba 2.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Veronica Zanga Donna<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Psic\u00f3loga (ISOM). Atenci\u00f3n psicoterap\u00e9utica de ni\u00f1os, adolescentes y familias, en escuelas de Badalona dentro del programa CPI (La Caixa Proinfancia). Badalona, Espa\u00f1a. Integrante del equipo t\u00e9cnico de la TIAB y del grupo impulsor del proyecto &#8220;Modelo de acompa\u00f1amiento a familias&#8221; \u2013 TIAB (Taula d\u2019inf\u00e0ncia i adolesc\u00e8ncia Badalona)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Veronica Zanga Donna * El presente art\u00edculo describe mi experiencia de trabajo como psic\u00f3loga dentro de una instituci\u00f3n escolar durante un a\u00f1o lectivo. 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