{"id":5090,"date":"2026-03-04T10:25:32","date_gmt":"2026-03-04T13:25:32","guid":{"rendered":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=5090"},"modified":"2026-03-04T10:25:32","modified_gmt":"2026-03-04T13:25:32","slug":"pibes-chorros-a-que-adolescentes-apunta-el-regimen-penal-juvenil","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=5090","title":{"rendered":"Pibes chorros. \u00bfA qu\u00e9 adolescentes apunta el r\u00e9gimen penal juvenil?"},"content":{"rendered":"<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Por Vane Leopardo *<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Se conocen dos tipos de criminalizaci\u00f3n, la primera es un marco a trav\u00e9s del cual el Estado desarrolla pol\u00edticas y acciones de contenci\u00f3n, disuasi\u00f3n y control social, determinando previamente una serie de conductas como peligrosas y nocivas, sobre las que establece respuestas. Esto se hace en abstracto, es decir que se desconoce previamente quienes ser\u00e1n las personas que van a realizar dichas conductas.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Y la segunda que, a diferencia de la anterior, recae sobre destinatarios determinados. Se basa en la construcci\u00f3n de un mensaje respecto de un grupo de poblaci\u00f3n, generando en los receptores sensaciones de temor y rechazo, de lo que se desprende un pedido urgente de medidas, y que termina por cerrar maravillosamente en la judicializaci\u00f3n. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><!--more--><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">La judicializaci\u00f3n de modos emergentes de transitar la vida cotidiana. Lo que llamamos criminalizaci\u00f3n de la pobreza. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">En este, nuestro caso m\u00e1s actual, se asocia pobreza y peligrosidad. Se trata de una poblaci\u00f3n adolescente en situaci\u00f3n de vulnerabilidad. Quiere decir que una persona en situaci\u00f3n de vulnerabilidad puede ser a\u00fan m\u00e1s da\u00f1ada y ubicada en una mayor desprotecci\u00f3n social.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">El r\u00e9gimen penal juvenil lo que nos ofrece es la soluci\u00f3n de un problema atacando al s\u00edntoma. Una \u00fanica manera de significar las cosas. Un problema centrado en los pobres y las infracciones que cometen, y no en las operatorias por las que la pobreza se reproduce, la desigualdad de oportunidades se acrecienta y la violencia se instala como el sustrato cotidiano sobre el que construyen la subjetividad ni\u00f1os y adolescentes. Donde el otro es cada vez menos un semejante. Como tampoco es un semejante ese adolescente para quien pido medidas represivas y no de cuidado. No me piensa como un igual, no lo pienso como un igual. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Solo siendo habitantes de este enfrentamiento, habiendo comprado este binomio de la v\u00edctima y el culpable, el Estado logra una manera de desresponsabilizarse que es muy eficaz. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Somos invitados a pensar las acciones realizadas por adolescentes como actos individuales, un problema de conducta, de desobediencia. Lo que nos lleva a tener que decidir qu\u00e9 hacemos con el desobediente, que debe ser estudiado, explicado su fracaso como ser social, debe ser sancionado. Como si la desobediencia fuera un perfil y no un modo de actuar, de relacionarse, un juego de fuerzas. Como si los actos que durante el \u00faltimo tiempo volvieron a ser el foco de la discusi\u00f3n, y que se quieren arrancar de ra\u00edz, no constituyeran experiencias subjetivas transitadas en un suelo de declive de las instituciones, que no previenen, no resocializan y no reparan.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Lo cierto es que nos encontramos en un momento social complejo, una sociedad repleta de divergencias y enfrentamientos. En este tipo de escenarios es que suelen instalarse, bajo el lema de maximizaci\u00f3n del Derecho Penal y cuidado de la ciudadan\u00eda de bien, pol\u00edticas que hablan de tolerancia cero, que constituyen formas de criminalizaci\u00f3n de grupos minoritarios, construyendo \u2013en este caso- a los adolescentes pobres como peligro latente y delincuencia. El ideal enemigo simb\u00f3lico. <\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Como si no estuvi\u00e9ramos hablando de los modos en que los adolescentes habitan condiciones de exclusi\u00f3n social. No de exclusi\u00f3n social como estado sino como operatoria, como un modo constitutivo de lo social. El orden mundial necesita integrados y expulsados. Personas dentro del escenario p\u00fablico y de intercambio y personas que han perdido su visibilidad, donde la sociedad parece no esperar nada de ellos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">M\u00ednimamente logrado lo anterior, el Derecho Penal es utilizado para aliviar la presi\u00f3n que los ciudadanos de bien ejercen sobre el Estado pidiendo una soluci\u00f3n a la delincuencia. Para ello, el segundo tipo de criminalizaci\u00f3n fue instalada de manera exitosa, lo que se traduce en el enfrentamiento de la sociedad.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">En lo que refiere a pol\u00edticas de responsabilidad penal juvenil, suelen plantearse dos tipos de acciones: educativas y punitivas. Que deben ser llevadas a cabo por organismos e instituciones del Estado. Seg\u00fan los marcos normativos internacionales en ambas debe apuntarse a la menor restricci\u00f3n de Derechos posible y, en caso de sanci\u00f3n, esta no tendr\u00e1 en cuenta la conducta solamente sino las circunstancias individuales, porque en infancia y adolescencia el fin es la protecci\u00f3n.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Proteger es intervenir intencionalmente con prop\u00f3sitos educativos. Ni punitivos ni patologizantes. Ofrecer modos de significar el mundo, porque no se puede vivir sin sentido. Volver a pensar las instituciones para infancias y adolescencias. Fortalecerlas. No ya desde su rol fundacional sino en su devenir inconcluso. Pensarlas otra vez, frente a la violencia del acontecer, frente al desastre. Pensar mientras estamos perdidos, no para llegar inmediatamente a un destino transparente, pero s\u00ed tratar de encontrar un refugio protector. Pensarlas como escenarios de construcci\u00f3n de ciudadan\u00eda. Intentar ver que esta poblaci\u00f3n minoritaria sobre la que va a recaer el r\u00e9gimen penal juvenil construye su subjetividad en situaci\u00f3n. Y su situaci\u00f3n es, por sobre todas las cosas, la violencia de la exclusi\u00f3n. Necesitan un adentro. Un contexto donde el choreo no sea una opci\u00f3n disponible, casi naturalizada.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">Estamos participando de una forma de criminalizaci\u00f3n sutil, aunque no silenciosa, hasta convencernos de que reprimir o encarcelar pibes de 14 a\u00f1os es una forma de cuidarnos. Y que en un escenario que tiene a las instituciones vac\u00edas de legitimidad simb\u00f3lica y tambi\u00e9n de recursos, el que no se construye un futuro es porque no quiere.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\">La maximizaci\u00f3n del Derecho Penal es una regresi\u00f3n en todo lo antes logrado en materia de Derechos Humanos.<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: medium;\"><span lang=\"es-AR\"><i><b>Sin familias portadoras de ley, sin escuelas productoras de ciudadan\u00eda y sin Estado protector \u00bfc\u00f3mo se puede ser un chico? <\/b><\/i><\/span><\/span><\/span><span style=\"font-family: Arial, sans-serif;\"><span style=\"font-size: small;\"><span lang=\"es-AR\">(Duschatzky\/Corea, 2005)<\/span><\/span><\/span><\/p>\n<p align=\"justify\">* Vane Leopardo<br \/>\nLicenciada en Trabajo Social (UNLP). Magister en Salud Mental (UNER). Diploma Superior en Infancia, Educaci\u00f3n y Pedagog\u00eda (FLACSO). Profesora e Investigadora. Concepci\u00f3n del Uruguay, Entre R\u00edos, Argentina<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Vane Leopardo * Se conocen dos tipos de criminalizaci\u00f3n, la primera es un marco a trav\u00e9s del cual el Estado desarrolla pol\u00edticas y acciones de contenci\u00f3n, disuasi\u00f3n y control social, determinando previamente una serie de conductas como peligrosas y nocivas, sobre las que establece respuestas. 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