{"id":551,"date":"2009-07-11T15:21:45","date_gmt":"2009-07-11T17:21:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=551"},"modified":"2009-07-11T15:21:45","modified_gmt":"2009-07-11T17:21:45","slug":"la-sociedad-de-los-objetos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=551","title":{"rendered":"La sociedad de los objetos"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Carlos Solero<br \/>\nResulta parad\u00f3jico afirmar que vivimos en la sociedad de los objetos.<br \/>\nEn efecto, si seg\u00fan las diversas teor\u00edas la sociedades son conglomerados de personas, es decir la resultante de un acuerdo libre o coactivo para la resoluci\u00f3n de los problemas colectivos de la subsistencia: alimentaci\u00f3n, refugio (del fr\u00edo, el calor, las lluvias, la nieve, etc.), protecci\u00f3n mutua en tiempos de enfermedad y otras cuestiones esenciales.<br \/>\n\u00bfC\u00f3mo es posible pensar en una sociedad de objetos y no de sujetos?<br \/>\nPues porque existe un predominio de los objetos sobre los sujetos.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nQuiz\u00e1s, algunas de las claves podamos encontrarlas en los escritos de Pedro Kropotkin, quien se\u00f1ala que la sociedad es anterior al Estado, y que \u00e9ste es un producto de la acaparaci\u00f3n de poder por parte de una elite de guerreros y sacerdotes que usurpan la voluntad colectiva y someten al resto con persuasi\u00f3n y violencia coactiva.Estos funcionan como escuderos de los verdaderos detentadores del poder, los capitalistas.<\/p>\n<p>En su libro El apoyo mutuo, el sabio ruso explica que en los procesos migratorios en la transici\u00f3n del salvajismo a la barbarie las hordas de pastores n\u00f3mades doblegaron y sometieron a las de agricultores sedentarios. En buena medida es el inicio de la esclavitud como modo productivo de la antig\u00fcedad. Le suceder\u00e1 el Feudalismo y luego, el capitalismo.<\/p>\n<p>Ya en el cap\u00edtulo de El Capital dedicado a la mercanc\u00eda, Carlos Marx explica el fen\u00f3meno al que llama: \u201ccar\u00e1cter fetichista de la forma mercanc\u00eda\u201d, en el capitalismo, la enajenaci\u00f3n de la fuerza de trabajo a los productores directos, implica que predominen los valores de cambio por sobre los valores de uso. En el reino de las mercanc\u00edas la fuerza de trabajo humano alienada se transforma en una mercanc\u00eda m\u00e1s, y las mercanc\u00edas son un fetiche adorado por los explotadores y tambi\u00e9n por los explotados y oprimidos como en otros tiempos lo eran los t\u00f3temes, s\u00edmbolos del poder.<\/p>\n<p>Todo esto implica subjetividades tambi\u00e9n alienadas (las de los proletarios) y con trabajo forzado para obtener los medios de subsistencia. La clase ociosa mantiene sus privilegios gracias al monopolio de la violencia estatal, garante de la propiedad.<\/p>\n<p>En la sociedad capitalista, sociedad de los objetos, no es posible la libertad sino para unos pocos, como afima T. W. Adorno \u201cno habr\u00e1 ninguna libertad mientras cada cosa tenga su precio, y en la sociedad cosificada, s\u00f3lo como tristes rudimentos de libertad existen cosas que est\u00e1n exceptuadas del mecanismo del precio. Pero, si se observa m\u00e1s detenidamente, se encuentra casi siempre que tambi\u00e9n ellas tienen su precio y son a\u00f1adiduras a las mercanc\u00edas o, al menos, a la dominaci\u00f3n: los parques hacen aceptables las prisiones a quienes no est\u00e1n dentro.\u201d Se genera entonces la falsa conciencia de la libre elecci\u00f3n, cuando en realidad el capital y la autoridad son omnipresentes.<\/p>\n<p>Aunque tambi\u00e9n la potencial rebeld\u00eda anida no s\u00f3lo en la mente si no y sobre todo en los cuerpos hermanados e insumisos.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Carlos Solero Resulta parad\u00f3jico afirmar que vivimos en la sociedad de los objetos. 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