{"id":622,"date":"2009-10-03T17:43:35","date_gmt":"2009-10-03T19:43:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=622"},"modified":"2009-10-03T17:43:35","modified_gmt":"2009-10-03T19:43:35","slug":"prostitucion-y-violencia-de-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=622","title":{"rendered":"Prostituci\u00f3n y violencia de g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Enrique Javier D\u00edez Guti\u00e9rrez *<br \/>\nLa prostituci\u00f3n es una forma de explotaci\u00f3n que debe ser abolida y no una profesi\u00f3n que hay que reglamentar. Es una forma de violencia de g\u00e9nero: <b>\u00ablo que las mujeres prostituidas tienen que soportar equivale a lo que en otros contextos corresponder\u00eda a la definici\u00f3n aceptada de acoso y abuso sexual&#8221;<\/b>.<br \/>\n<!--more--><br \/>\n\u00bfEl hecho de que se pague una cantidad de dinero puede transformar ese abuso en un \u00abempleo\u00bb?, al que se le quiere dar el nombre de &#8220;trabajo sexual comercial&#8221;.<br \/>\n<b>Regular la prostituci\u00f3n legitima impl\u00edcitamente las relaciones patriarcales<\/b>: equivale a aceptar un modelo de relaciones asim\u00e9tricas entre hombres y mujeres, establecer y organizar un sistema de subordinaci\u00f3n y dominaci\u00f3n de las mujeres, anulando la labor de varios decenios para mejorar la lucha por la igualdad de las mujeres. Al legitimarla se convierte en un soporte del control patriarcal y de la sujeci\u00f3n sexual de las mujeres, con un efecto negativo no solamente sobre las mujeres y las ni\u00f1as que est\u00e1n en la prostituci\u00f3n, sino sobre el conjunto de las mujeres como grupo, ya que la prostituci\u00f3n confirma y consolida las definiciones patriarcales de las mujeres, cuya funci\u00f3n ser\u00eda la de estar al servicio sexual de los hombres. \u00bfC\u00f3mo vamos a educar a nuestros hijos e hijas en igualdad con mujeres tras los escaparates como mercanc\u00edas o es un posible futuro laboral de nuestras hijas?<br \/>\nSi reglamentamos la prostituci\u00f3n, integr\u00e1ndola en la econom\u00eda de mercado, estamos diciendo que esto es una alternativa aceptable para las mujeres y, por tanto, si <b>es aceptable, no es necesario remover las causas<\/b>, ni las condiciones sociales que posibilitan y determinan a las mujeres a ser prostituidas. A trav\u00e9s de este proceso, se refuerza la normalizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n como una \u00abopci\u00f3n para las pobres\u00bb. <\/p>\n<p><b>La sexualidad masculina<\/b><br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 los hombres acuden a la prostituci\u00f3n actualmente en una sociedad como la espa\u00f1ola donde no hay tal nivel de represi\u00f3n sexual como hab\u00eda hace 40 a\u00f1os? En una \u00e9poca de libertad sexual como la actual, acuden a la prostituci\u00f3n como un ejercicio de poder y sumisi\u00f3n sobre otra persona con la que no tienen que tener ninguna consideraci\u00f3n porque la pagan y debe estar a su servicio, convirti\u00e9ndola en un objeto de su consumo. Muchos hombres, en las relaciones sociales y personales, experimentan una p\u00e9rdida de poder y de masculinidad, y no consiguen crear relaciones de reciprocidad y respeto. Son \u00e9stos los hombres que acuden a la prostituci\u00f3n, porque lo que buscan en realidad es una experiencia de total dominio y control. Este grupo de hombres parecen tener problemas con su sexualidad y la forma de relacionarse con el 50% del g\u00e9nero humano, que creen que debe de estar a su servicio.<br \/>\nPresuponer que la necesidad sexual masculina es una necesidad biol\u00f3gica que no puede ser puesta en cuesti\u00f3n, similar a las necesidades de nutrici\u00f3n, contradice manifiestamente el hecho comprobado de que las personas, mujeres y hombres, pasan largos periodos de sus vidas sin relaciones sexuales \u00a1y sin llegar al fatal desenlace que habr\u00eda tenido la privaci\u00f3n de alimento!<br \/>\n<b>Los hombres debemos resolver nuestros problemas de socializaci\u00f3n para aprender a vivir sin servidoras sexuales y dom\u00e9sticas. <\/b><\/p>\n<p><b>La \u201clibertad\u201d de ejercer la prostituci\u00f3n<\/b><br \/>\nLa prostituci\u00f3n jam\u00e1s se da en condiciones de libertad; nunca es objeto de un contrato de compraventa entre personas iguales en derechos y libertades. No se vende la actividad o el producto, como el cualquier trabajo, sino el propio cuerpo sin intermediarios. Y el cuerpo no se puede separar de la personalidad. Adem\u00e1s, s\u00f3lo alguna afortunada podr\u00e1 poner \u00abl\u00edmites\u00bb, pero la mayor\u00eda tendr\u00e1n que satisfacer a los prostituidores porque pagan (un \u00abcliente\u00bb a quien una prostituta le negara un acto sexual particular o una relaci\u00f3n sin preservativo, podr\u00e1 siempre alquilar a otra mujer m\u00e1s necesitada que acceder\u00e1 a su demanda).<br \/>\nEl punto de vista seg\u00fan el cual las intrusiones repetidas en el cuerpo y los actos sexuales tolerados, pero no deseados, pueden ser vividos sin perjuicio es, por lo menos, dudoso. Las mujeres han referido en numerosas ocasiones sus estrategias para terminar r\u00e1pidamente con el cliente, porque si las prostitutas necesitan y desean el dinero de la prostituci\u00f3n, no desean la sexualidad prostitucional que, en tanto que tal, <b>es una forma de \u00abviolaci\u00f3n remunerada\u00bb<\/b>. <\/p>\n<p>Incluso si alguien dice que elige la prostituci\u00f3n de forma libre, \u00bfpodemos considerar una elecci\u00f3n libre la explotaci\u00f3n y la violencia de g\u00e9nero? En nombre de una concepci\u00f3n del ser humano como persona, del bien com\u00fan y del respeto a los derechos humanos, la colectividad ha juzgado necesario con frecuencia poner l\u00edmites a la libertad individual (venta de \u00f3rganos, esclavitud, uso abusivo de drogas, etc.), estableciendo que hay pr\u00e1cticas, por muy libremente que se quiera decir que se han asumido, que van en contra de los derechos humanos m\u00e1s elementales. No obstante, conviene recordar que los usuarios masculinos de la prostituci\u00f3n no se preocupan de saber si la prostituta consiente y es libre, cuesti\u00f3n que no les inquieta lo m\u00e1s m\u00ednimo. En este sentido, <b>no se puede desvincular el tr\u00e1fico de mujeres con la legalizaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n, porque el tr\u00e1fico es una consecuencia de la oferta y la demanda<\/b> que rige el negocio de la prostituci\u00f3n. <\/p>\n<p><b>\u00bfA qui\u00e9n beneficia la regulaci\u00f3n de la prostituci\u00f3n? <\/b><br \/>\nA los proxenetas que pasan a denominarse empresarios d\u00e1ndoles un ba\u00f1o de respetabilidad. De ah\u00ed su prisa porque se regule. A las redes de trata de blancas que se convierten en corporaciones empresariales que cotizan en bolsa como en Australia. Es el negocio ilegal que m\u00e1s dinero mueve en el mundo, junto con el de drogas y armas. A los \u00abclientes\u00bb, puesto que esto les colocar\u00eda en una situaci\u00f3n de \u00abnormalidad\u00bb. <\/p>\n<p><b>Alternativas<\/b><br \/>\nPedimos que, de entrada, se aplique la ley. Que se persiga a los proxenetas que est\u00e1n campando por sus fueros, los clubes, los burdeles de carretera, que todo el mundo conoce. El modelo de sociedad que presentamos a los j\u00f3venes, encubierto bajo un manto de silencio c\u00f3mplice, contradice profundamente los mensajes que pronunciamos sobre la educaci\u00f3n para la igualdad. Nuestro silencio nos hace c\u00f3mplices de esta nueva forma de esclavitud y violencia de g\u00e9nero. Si queremos construir realmente una sociedad en igualdad hemos de centrar las medidas en la erradicaci\u00f3n de la demanda, a trav\u00e9s de la<b> denuncia, persecuci\u00f3n y penalizaci\u00f3n del prostituidor (cliente) y del proxeneta<\/b>: Suecia penaliza a los hombres que compran a mujeres o ni\u00f1os con fines de comercio sexual, con penas de c\u00e1rcel de hasta 6 meses o multa, porque tipifica este delito como \u00abviolencia remunerada\u00bb. <\/p>\n<p>En ning\u00fan caso se dirige contra las mujeres prostituidas, ni pretende su penalizaci\u00f3n o sanci\u00f3n. La novedosa l\u00f3gica detr\u00e1s de esta legislaci\u00f3n se estipula claramente en la literatura del gobierno sobre la ley: <b>\u00abEn Suecia la prostituci\u00f3n es considerada como un aspecto de la violencia masculina contra mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os.<\/b> Es reconocida oficialmente como una forma de explotaci\u00f3n de mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os, y constituye un problema social significativo.., la igualdad de g\u00e9nero continuar\u00e1 siendo inalcanzable mientras los hombres compren, vendan y exploten a mujeres, ni\u00f1as y ni\u00f1os prostituy\u00e9ndoles\u00bb. Adem\u00e1s otro elemento esencial de la ley sueca provee amplios fondos para servicios sociales integrales sean dirigidos a cualquier prostituta que desee dejar esa ocupaci\u00f3n; tambi\u00e9n provee fondos adicionales para educar al p\u00fablico para contrarrestar el hist\u00f3rico sesgo masculino. <\/p>\n<p>La prostituci\u00f3n siempre ha existido, dicen. Tambi\u00e9n las guerras, la tortura, la esclavitud infantil, la muerte de miles de personas por hambre. Pero esto no es prueba de legitimidad ni validez. <b>Tenemos el deber de imaginar un mundo sin prostituci\u00f3n, lo mismo que hemos aprendido a imaginar un mundo sin esclavitud, sin apartheid, sin violencia de g\u00e9nero, sin infanticidio ni mutilaci\u00f3n de \u00f3rganos genitales femeninos<\/b>. S\u00f3lo as\u00ed podremos mantener una coherencia entre nuestros discursos de igualdad en la escuela y en la sociedad y las pr\u00e1cticas reales que mantenemos y fomentamos.<br \/>\n<b>Educar para la igualdad exige romper nuestro silencio c\u00f3mplice y comprometernos activamente en la erradicaci\u00f3n de toda violencia de g\u00e9nero.<\/b><\/p>\n<p><b>Bibliograf\u00eda<\/b><br \/>\nBRUFAO CURIEL, Pedro. (2008). Prostituci\u00f3n y pol\u00edticas p\u00fablicas: entre la reglamentaci\u00f3n, la legalizaci\u00f3n y la abolici\u00f3n. Madrid: Fundaci\u00f3n Alternativas.<br \/>\nCARMONA CUENCA, Encarnaci\u00f3n. (2007). \u00bfEs la prostituci\u00f3n una vulneraci\u00f3n de derechos fundamentales? En Rosario Serra Crist\u00f3bal (Coord.). Prostituci\u00f3n y trata: marco jur\u00eddico y r\u00e9gimen de derechos (43-70). Valencia: Tirant lo Blanch.<br \/>\nCARRACEDO BULLIDO, Rosario. (2006). Feminismo y abolicionismo. Cr\u00edtica, 940, 37-41.<br \/>\nRUBIO CASTRO, Ana Mar\u00eda. (2008). La teor\u00eda abolicionista de la prostituci\u00f3n desde una perspectiva feminista. En Isabel Holgado Fern\u00e1ndez (Coord.). Prostituciones: di\u00e1logos sobre sexo de pago (73-94). Barcelona: Icaria.<br \/>\nVICENTE COLLADO, Sara. (2009). La prostituci\u00f3n tambi\u00e9n es violencia machista. Cr\u00edtica, 960, 48-52.<\/p>\n<p><b>* Enrique Javier D\u00edez Guti\u00e9rrez<\/b><br \/>\nDpto. de Did\u00e1ctica General, Espec\u00edficas y Teor\u00eda de la Educaci\u00f3n<br \/>\nFacultad de Educaci\u00f3n. Universidad de Le\u00f3n. ESPA\u00d1A<br \/>\n<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Enrique Javier D\u00edez Guti\u00e9rrez * La prostituci\u00f3n es una forma de explotaci\u00f3n que debe ser abolida y no una profesi\u00f3n que hay que reglamentar. 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