{"id":658,"date":"2009-11-05T03:31:49","date_gmt":"2009-11-05T05:31:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=658"},"modified":"2009-11-05T03:31:49","modified_gmt":"2009-11-05T05:31:49","slug":"la-soberania-nuestra-de-cada-dia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=658","title":{"rendered":"La soberan\u00eda nuestra de cada d\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">Por Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\nDurante su segundo per\u00edodo como gobernador de la provincia de Buenos Aires (1835), Juan Manuel de Rosas dict\u00f3 la Ley de Aduana de signo proteccionista, que fren\u00f3 con \u00e9xito el libre ingreso de mercader\u00edas extranjeras (inglesas).<br \/>\nDesde 1809, la puesta en pr\u00e1ctica de la pol\u00edtica liberal llev\u00f3 a la quiebra a numerosos talleres y actividades industriales del interior (especialmente textiles).<br \/>\nEn 1851, la vigencia de la Ley de Aduana determin\u00f3 un saldo favorable en la balanza comercial. Se desarrollaban actividades agroproductivas de extracci\u00f3n a la par de las industrias relacionadas. Por ejemplo, nuestro pa\u00eds pas\u00f3 -en ese per\u00edodo- de importador a exportador de harina. Aqu\u00ed se pagaban sueldos m\u00e1s altos que en Europa o Estados Unidos.<br \/>\n<!--more--><br \/>\nLa producci\u00f3n nativa creci\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en 1838 por raz\u00f3n del bloqueo que realiz\u00f3 Francia sobre el R\u00edo de la Plata, operaci\u00f3n militar que aprob\u00f3 el gobierno brit\u00e1nico creyendo que Rosas se ver\u00eda obligado a derogar la Ley proteccionista que perjudicaba sus intereses comerciales.<br \/>\nLa defensa de la soberan\u00eda fue motivo para que el General San Mart\u00edn se comunicara con Rosas poni\u00e9ndose a sus \u00f3rdenes, y escribiera prof\u00e9ticamente que \u201c&#8230;este injusto bloqueo&#8230; no me causar\u00eda tanto cuidado si entre nuestros compatriotas hubiera m\u00e1s uni\u00f3n y patriotismo. Pero con los elementos discordantes de que se compone nuestra patria, mucho temo que el gobierno no pueda sostener con energ\u00eda el honor nacional y se vea obligado a suscribir a proposiciones vergonzosas, \u00faltima desgracia que puede caberle a un pueblo que tiene sentimientos de honor\u201d.<br \/>\nUn grupo de opositores a Rosas busc\u00f3 la alianza de los franceses para lograr su derrocamiento y la imposici\u00f3n de un gobierno \u201cculto\u201d ligado a las potencias europeas. Juan B. Alberdi fue muy claro al preguntarse en una art\u00edculo period\u00edstico, \u201c\u00bfd\u00f3nde estar\u00eda el honor de los argentinos batiendo y venciendo a los franceses?, \u00bfen volver otra vez a arrodillarse a los pies de Rosas?&#8230; Nuestra idea es la de garantir por medio de un tratado con la naci\u00f3n francesa, la estabilidad de una carta constitucional que asegurase a la porci\u00f3n m\u00e1s civilizada y culta de nuestro pa\u00eds una preponderancia en la direcci\u00f3n social contra las propensiones de las masas ignorantes a subyugarla por la fuerza bruta&#8230;\u201d<br \/>\nAl respecto, San Mart\u00edn se\u00f1al\u00f3 con contundencia: \u201c&#8230;lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno esp\u00edritu de partido se unan al extranjero para humillar a su patria y reducirla a una condici\u00f3n peor que la que sufr\u00edamos en tiempos de la dominaci\u00f3n espa\u00f1ola. Una tal felon\u00eda, ni el sepulcro la puede hacer desaparecer\u201d.<br \/>\nEn 1839, Juan Lavalle -el fusilador del gobernador Dorrego en 1828- apoyado por la flota francesa, invadi\u00f3 nuevamente nuestro pa\u00eds para imponer el poder de los sectores liberales \u201ccultos y civilizados\u201d.<br \/>\nLas conspiraciones se sucedieron a la invasi\u00f3n de Lavalle, que esper\u00f3 infructuosamente la adhesi\u00f3n popular. El pueblo acudi\u00f3 en masa a la defensa de su gobierno. Lavalle debi\u00f3 retirarse. La continuidad del bloqueo ya no era negocio para las potencias, de tal modo que los gobiernos de Francia y Buenos Aires firmaron un acuerdo. El ej\u00e9rcito franc\u00e9s se retir\u00f3 y la Argentina pudo defender con honor su soberan\u00eda.<br \/>\nLa p\u00e9rdida del apoyo franc\u00e9s fue fatal para los sublevados unitarios. Lavalle, luego de una persecuci\u00f3n por todo el pa\u00eds, muri\u00f3 en Jujuy, en una situaci\u00f3n poco clara, que merece un estudio particular.<br \/>\nEn 1845, Francia e Inglaterra estblecieron una alianza y se lanzaron militarmente otra vez sobre el R\u00edo de la Plata, sobre Rosas y su pol\u00edtica proteccionista.<br \/>\nEl nuevo bloqueo fue acompa\u00f1ado por bombardeos sobre Buenos Aires y pillaje a lo largo de nuestros r\u00edos interiores.<br \/>\nRosas prepar\u00f3 la defensa con bater\u00edas desde la costa, acompa\u00f1adas por el tendido de gruesas cadenas atravesando el r\u00edo sobre algunos lanchones, especialmente en un punto en el que el R\u00edo Paran\u00e1 se angosta y hace una curva, la Vuelta de Obligado (cerca de San Nicol\u00e1s).<br \/>\nEl 20 de noviembre de 1845 se produjo all\u00ed el encuentro entre las tropas argentinas comandadas por el General Lucio Mansilla y 18 vapores con tropa inglesa y francesa.<br \/>\nEl ej\u00e9rcito argentino sufri\u00f3 250 muertes y 400 heridos. Los invasores -si bien lograron vencer la resistencia- tuvieron un costo elevado ya que debieron enfrentar un ataque argentino continuo a lo largo del r\u00edo. A largo plazo, la ocupaci\u00f3n militar del r\u00edo no producir\u00eda el efecto esperado de vencer la resistencia del pueblo argentino.<br \/>\nTres a\u00f1os m\u00e1s tarde, la continuidad del enfrentamiento oblig\u00f3 a las potencias a firmar sendos acuerdos, en los que se aceptaba finalmente la soberan\u00eda argentina sobre los r\u00edos interiores.<br \/>\nSin embargo, poco dur\u00f3 esa soberan\u00eda ganada a fuerza de sangre argentina y americana. En 1851, Justo Jos\u00e9 de Urquiza, gobernador de Entre R\u00edos y jefe del Ej\u00e9rcito de la Confederaci\u00f3n Nacional, se levant\u00f3 en armas contra Rosas y permiti\u00f3 el ingreso del ej\u00e9rcito brasile\u00f1o a nuestro pa\u00eds. Su traici\u00f3n fue pagada con dinero extranjero.<br \/>\nLa Batalla de Caseros en 1852 determin\u00f3 la derrota y expulsi\u00f3n de Rosas.<br \/>\nLas potencias lograron dejar sin efecto el sistema de protecci\u00f3n, destruir nuestro sistema productivo e imponer el liberalismo que nos sentenci\u00f3 a integrarnos al esquema internacional de la Divisi\u00f3n Internacional del Trabajo como productores de materias primas y consumidores de productos elaborados por las potencias.<br \/>\nEste estatus de colonia econ\u00f3mica fue convalidado en nuestra Constituci\u00f3n Nacional que a\u00fan hoy, a 164 a\u00f1os -y a pesar- de aquella epopeya de la Vuelta de Obligado, sigue afirmando que es atribuci\u00f3n del Congreso Nacional \u201creglamentar la libre navegaci\u00f3n de los r\u00edos interiores&#8230;\u201d.<br \/>\nLa batalla de la Vuelta de Obligado no est\u00e1 muy ligada al sentimiento nacional m\u00e1s que en el recordatorio que se hace, d\u00e9bilmente, cada a\u00f1o para el 20 de noviembre. Esta falta de memoria quiz\u00e1s sea producto de la imposici\u00f3n del pensamiento liberal junto a aquel otro que sentenci\u00f3 la superioridad de lo europeo y trat\u00f3 -sin lograrlo- de borrar todo lo que fuera expresi\u00f3n de lo americano.<br \/>\nLa soberan\u00eda es el territorio, as\u00ed como lo es la econom\u00eda y la cultura. La soberan\u00eda es la libertad, es la vida. La defensa de nuestra soberan\u00eda -la vida- contin\u00faa siendo hoy como en aquel 20 de noviembre de 1845, nuestra m\u00e1s importante tarea para construir y legar a nuestros hijos un mundo mejor.<\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Jos\u00e9 Luis Parra Durante su segundo per\u00edodo como gobernador de la provincia de Buenos Aires (1835), Juan Manuel de Rosas dict\u00f3 la Ley de Aduana de signo proteccionista, que fren\u00f3 con \u00e9xito el libre ingreso de mercader\u00edas extranjeras (inglesas). 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