{"id":708,"date":"2009-12-22T20:52:57","date_gmt":"2009-12-22T22:52:57","guid":{"rendered":"http:\/\/www.margen.org\/wp\/?p=708"},"modified":"2009-12-22T20:52:57","modified_gmt":"2009-12-22T22:52:57","slug":"frente-a-la-marcha-triunfal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.coopmargen.ar\/wp\/?p=708","title":{"rendered":"Frente a la marcha triunfal"},"content":{"rendered":"<p><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"2pt\" color=\"#000000\">Nota editorial de la Revista Margen N\u00ba 56, diciembre 2009<br \/>\nPor Jos\u00e9 Luis Parra<br \/>\n<u>Entre el Premio Nobel de la Paz otorgado a Barack Obama  y el fracaso de la cumbre clim\u00e1tica de Copenhague<\/u>:<br \/>\nEl contexto internacional est\u00e1 dominado por las pr\u00e1cticas de un capitalismo desatado e incontenible. Aplasta o devora a todo lo que se pone delante de la marcha triunfal emprendida por las empresas y grupos economicos que se han apropiado de los recursos naturales y de las vidas de la humanidad toda.<br \/>\nLa injusta distribuci\u00f3n de la riqueza es tan notable que ni siquiera se toman el trabajo de ocultarla. Lo imp\u00fadico de la rapi\u00f1a consolida la impunidad.<br \/>\n<!--more--><\/p>\n<table width=\"40%\" cellpadding=\"6\" cellspacing=\"0\" border=\"1\" bgcolor=\"#f5f5f5\" align=\"right\">\n<tr>\n<td align=\"right\"><font face=\"Verdana, Arial\" size=\"1pt\" color=\"#800000\">&#8220;Eso nos indica dos cosas: primero, la bestialidad imperialista, bestialidad que no tiene una frontera determinada, ni pertenece a un pa\u00eds determinado, bestias fueron las hordas hitlerianas, como bestias son los norteamericanos hoy, como bestias son los paracaidistas belgas, como bestias fueron los imperialistas franceses en Argelia, porque es la naturaleza del imperialismo  la  que  bestializa  a  los hombres, la   que  los  convierte  en fieras  sedientas  de sangre  que  est\u00e1n  dispuestas  a degollar, a asesinar, a destruir hasta la \u00faltima imagen de un revolucionario, de un partidario de un r\u00e9gimen que haya ca\u00eddo bajo su bota o que luche por su libertad&#8230;. No se puede confiar en el imperialismo, pero ni un tantito as\u00ed, nada&#8230;&#8221;<br \/>\n<b>Ernesto Che Guevara<\/b><\/p>\n<p>.<\/p>\n<hr>\n<p>.<br \/>\n<font face=\"Verdana, Arial\" size=\"1pt\" color=\"#0000a0\">Las trompas guerreras resuenan<br \/>\nde voces los aires se llenan&#8230;<br \/>\nA aquellas antiguas espadas,<br \/>\na aquellos ilustres aceros,<br \/>\nque encarnan las glorias pasadas&#8230;<br \/>\n\u00a1Y al sol que hoy alumbra las nuevas victorias ganadas<br \/>\ny al h\u00e9roe que gu\u00eda su grupo de j\u00f3venes fieros;<br \/>\nal que ama la insignia del suelo materno,<br \/>\nal que ha desafiado, ce\u00f1ido el acero y el arma en la mano<br \/>\nlos soles del rojo verano<br \/>\nlas nieves y vientos del g\u00e9lido invierno,<br \/>\nla noche, la escarcha<br \/>\ny el odio y la muerte, por ser por la  patria  inmortal saludan con voces de bronce las trompas de guerra que tocan<br \/>\nla marcha triunfal&#8230;<br \/>\n<b>Rub\u00e9n Dar\u00edo<\/b><\/font>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/table>\n<p>Vivimos en un moderno sistema feudal en el que los Se\u00f1ores de la Tierra se transformaron en Gerentes mientras que los reinos antiguos tomaron  forma de corporaciones y multinacionales.<\/p>\n<p>La mayor parte de la humanidad vive en un continuo estado de zozobra, de temor y de ataque. La violencia sacude al mundo. Pero ya no es una confrontaci\u00f3n entre dos contendientes. Existe un solo agresor. El capital le declar\u00f3 la guerra a la humanidad y la ataca con todo su poder. El n\u00famero de pobres aumenta sin cesar. Quienes no quieren ser alcanzados por esa violencia son utilizados por el sistema como mano de obra barata para reprimir a los pueblos: polic\u00edas, gendarmes, carabineros, soldados, prefectos, o como se los denomine en cada pa\u00eds, constituyen la guardia de los bienes privatizados -l\u00e9ase robados o secuestrados- por los grandes emporios y sus aliados vern\u00e1culos.<\/p>\n<p>Mientras tanto, como en el mejor de los feudos, se nos impone a hablar y a sentir como lo hacen los se\u00f1ores. Y nos hacen creer que es necesario un orden fuerte -siempre en sus manos- que nos defienda de la violencia que ellos mismos generan. Quienes habitan zonas pobres, sin agua u otros recursos naturales, se encuentran en un terrible estado de subdesarrollo que les dificulta la resistencia. La desnutrici\u00f3n infantil y las enfermedades constituyen un peso demasiado grande para empujar. M\u00e1s de 500 a\u00f1os de colonizaci\u00f3n (pol\u00edtica, econ\u00f3mica y cultural) no son poca cosa a la hora de analizar las debilidades de nuestros pueblos africanos, americanos y asi\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Pero, paradojalmente. quienes habitan en zonas ricas en agua, energ\u00eda, tierras para el cultivo, miner\u00eda y pesca, se encuentran en la misma situaci\u00f3n.<br \/>\nLa pobreza aqu\u00ed es directamente proporcional a la riqueza en recursos. Cuanto mayor sea el recurso, mayor ser\u00e1 el estado de la pobreza, ya que sostener el subdesarrollo es el \u00fanico modo que conocen las corporaciones para continuar siendo los beneficiarios exclusivos de su explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Barack Obama, presidente del mayor Estado beligerante y conquistador de la historia, recibi\u00f3 el premio Nobel de la Paz 2009. D\u00edas antes de recibir la distinci\u00f3n, sum\u00f3 m\u00e1s soldados a la invasi\u00f3n sobre Afganist\u00e1n e Irak.<\/p>\n<p>Obama explic\u00f3 que es necesario luchar y hacer la guerra para defender a sus compatriotas agredidos. Averg\u00fcenza y repugna tan solo citar estas palabras. Es que Estados Unidos de Norteam\u00e9rica -como la Roma imperial- utiliza, como soldados para la conquista y la ocupaci\u00f3n, a personas originarias de los pueblos subdesarrollados. Mientras tanto, aumenta sus presupuestos en armas, desarrollo tecnol\u00f3gico en seguridad, equipamiento, inteligencia, vi\u00e1ticos y seguros para los miles de soldados que combaten en todos los rincones del planeta, etc.<\/p>\n<p>El discurso de Obama no es novedoso. Desde 1870 a 1914, las potencias europeas (manejadas por sus clases capitalistas), se debatieron en lo que se denomin\u00f3 la &#8220;Paz armada&#8221;. Planteaban que deb\u00edan defenderse del posible ataque de su enemigo para defender la paz, para lo cual se armaban en forma creciente. El aumento de armamento de uno era respondido por el aumento de armamento del otro. Sin embargo, la palabra paz ten\u00eda otro significado para las potencias en su relaci\u00f3n con el \u00c1frica. Desde 1891 a 1904 se produjeron diversos repartos en los que los europeos se arrogaron la propiedad de tierras y vidas africanas. <\/p>\n<p>A pesar de la expansi\u00f3n colonizadora y de los sucesivos repartos, en 1914 estall\u00f3 la primera Gran Guerra, que signific\u00f3 una lucha imperialista por la hegemon\u00eda mundial, peleada y sufrida por los sectores m\u00e1s empobrecidos de uno y otro bando.<br \/>\nAl finalizar la guerra en 1918, los intelectuales y medios de comunicaci\u00f3n capitalistas afirmaron sin dudar que la ense\u00f1anza de la guerra hab\u00eda sido internalizada y que se abr\u00eda una nueva era para la humanidad.<\/p>\n<p>La Segunda Gran Guerra desdijo tal aseveraci\u00f3n. Aun as\u00ed, los personeros del poder contin\u00faan hoy utilizando los mismos -falaces y gastados- argumentos.<\/p>\n<p>La imposici\u00f3n del capitalismo a escala mundial produjo desde entonces muchas intervenciones armadas formales (Corea, Vietnam, Ir\u00e1n e Irak, Afganist\u00e1n); estados de guerra latente (Guerra fr\u00eda) e intervenciones no declaradas (Doctrina de la Seguridad Nacional en Am\u00e9rica, Guerra contra el Terrorismo, Guerra contra el Narcotr\u00e1fico).<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, la Paz que expresa el Premio Nobel otorgado este a\u00f1o no es otra cosa que el status del orden capitalista requerido por los grandes emporios para mantener su poder sobre los recursos naturales y los seres humanos, con el objeto de aumentar aun m\u00e1s sus ganancias.<\/p>\n<p>Por otro lado, del retiro de Bush del protocolo de Kyoto en 2000, al fiasco de la gesti\u00f3n Obama en la Cumbre 2009 de Copenhague, queda claro que las potencias -y especialmente quienes conducen a los Estados Unidos de Norteam\u00e9rica-  tampoco se har\u00e1n cargo de su responsabilidad en la generaci\u00f3n del alto nivel de contaminaci\u00f3n que est\u00e1 llevando al planeta a una crisis clim\u00e1tica que tiene ya pron\u00f3stico muy desfavorable.<\/p>\n<p>Guerras, contaminaci\u00f3n, extinci\u00f3n de especies animales y vegetales, desocupaci\u00f3n, hambre y violencia. En todos los casos, el denominador com\u00fan es la muerte.<\/p>\n<p>Ante semejante cuadro, la humanidad debe enfrentar ese modelo y lo hace desde el deseo de vivir. La defensa de la vida subyace en cada situaci\u00f3n, en cada \u00e1mbito, en todo momento. No hay m\u00e1s que mirar alrededor para ver, valorar y -fundamentalmente- sumarse a esa lucha. <\/p>\n<p>No hay otro camino entonces que la defensa de la vida. Para que crezcan y se ampl\u00eden los movimientos sociales y culturales; a favor de recuperar la tierra, el trabajo, la dignidad; contra la pobreza, el hambre, la desnutrici\u00f3n; contra el maltrato, la discriminaci\u00f3n y contra la injusticia Para dejar de ser meros espectadores aclamando el paso del cortejo de los vencedores que hacen sonar su marcha triunfal. <\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.margen.org\/suscri\/numero56.html\" target=\"_blank\">Acceder a la Revista Margen N\u00ba 56 &#038;#187<\/a><\/font><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota editorial de la Revista Margen N\u00ba 56, diciembre 2009 Por Jos\u00e9 Luis Parra Entre el Premio Nobel de la Paz otorgado a Barack Obama y el fracaso de la cumbre clim\u00e1tica de Copenhague: El contexto internacional est\u00e1 dominado por las pr\u00e1cticas de un capitalismo desatado e incontenible. 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